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CRISIS DE LOS 40

Vacacionesen la playa y mucho Yoga.

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Hola, este es un mensaje corto, para avisarte que ME MUDO.

A partir del 25 de mayo esta web dejará de estar operativa y podrás encontrarme en mi nueva “casa”

www.vikimorandeira.com

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Puedes suscribirte a mi nueva página, dónde a partir de ahora publicaré todo el contenido que quiero compartir contigo para guiarte a tener un Matrimonio, una Pareja, cada día más feliz, más sana, a prueba de crisis!!!

Puedes suscribirte, y así no perderte ninguno de los nuevos artículos que estoy preparando para mi nuevo blog.

Seamos el cambio que queremos en el mundo, decía Gandhi. Y cada uno puede poner su granito de arena. Este es el mío para que nuestro mundo tenga cada día más familias unidas y menos familias monoparentales. Para que las estadísticas de divorcio cada vez bajen más, en lugar de subir. Para que muchos niños, cada vez más, tengan a su mamá y a su papá juntos y felices, como tienen nuestros tres hijos.

http://www.vikimorandeira.com/blog/

Aquí puedes comenzar a leer el material ya publicado.

Nos vemos en mi nuevo casa.

Viki Morandeira

Coach ontológico

En una cruzada contra la Crisis de los 40

Pensamientos distorsionados y Pareja

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Uno de los puntos que me fue más útil a la hora de comprender la crisis de los 40 de mi esposo fue estudiar sobre las Distorsiones Cognitivas. Jamás se me había ocurrido pensar que la mente puede estar “distorsionada”. Yo veía la realidad desde mi punto de vista, desde mi mente, incluso desde mis propias distorsiones cognitivas, y mi esposo lo hacía desde la suya, desde sus pensamientos, que en algunos puntos también podían estar distorsionados. Antes de esto, solo podía decir, “no entiendo a mi esposo”. Y si yo no cambiaba el enfoque, ¡¡no había forma de entenderlo!!

Nuestra forma de pensar, a veces distorsionada, da lugar a conflictos, mal entendidos, peleas innecesarias. Y esto es algo que te ocurre a ti también, que le ocurre a tu pareja, a todas las mentes del planeta. Hagamos un breve resumen de los 10 tipos de Pensamientos distorsionados y su relación con los conflictos de pareja. En este artículo puedes leer más sobre el tema y tienes un enlace por cada tipo de pensamiento distorsionado. Cuando termines con el artículo de hoy, puedes regresar y seguir ese enlace para profundizar en el tema.

PENSAMIENTOS DISTORSIONADOS Y PAREJA

1.- PERSONALIZACIÓN

Nuestra mente “razona” de manera incorrecta, sacando conclusiones en las que erróneamente, atribuye a otros la responsabilidad sobre algo, o se atribuye a uno mismo el origen de algo. Si uno siente que ha sido el responsable, surge la culpa, la ansiedad. Si considera culpable a otros, produce enojo, presión para que el otro se retracte o solucione lo que ha hecho mal.

Analicemos este punto con ejemplos concretos.

“Yo no puedo darle un hijo a mi pareja, por eso es infeliz”

“Mi esposo está serio, ¿qué le habré hecho para que se enoje conmigo? 

Cuando personalizamos, cuando “decidimos” que la situación ocurre como nosotros la estamos “deduciendo”, nuestros actos son el reflejo de esa deducción, de ese pensamiento irracional, y añadimos otro error, por ejemplo, dejar de dar amor a nuestra pareja, para que se desenamore y se busque otra persona con quien sí pueda tener un hijo. O buscar hablar con la pareja para  intentar adivinar qué hemos hecho mal, o enfadarnos, porque no hemos hecho nada para que tenga esa cara larga, cuando lo que le ocurre no tiene nada que ver con uno, sino con su trabajo, por ejemplo.

Creemos que nuestro razonamiento y nuestras deducciones son ciertas, creemos a nuestra mente, y si hemos personalizado, muchas veces te aseguro que no estarás en lo cierto. No somos el centro del universo del otro.  Y su enfado, por ejemplo, puede tener cientos de razones y ninguna relacionada contigo. Si no sabemos, o no entendemos, preguntemos en lugar de confiar en una deducción que puede ser errónea. 

2.- POLARIZACIÓN

En algunas ocasiones vemos la realidad como dos extremos. O es Negro o es blanco. Nuestra mente interpreta las situaciones, o juzga a las personas, sin término medio, de forma absoluta. Alguien es bueno o es malo. Por lo general, podremos identificar un pensamiento distorsionado de este tipo por el uso de las palabras “todo”, “nada”, “nunca”, “siempre”, “nadie”, “todos”.

Pongamos un ejemplo.

“¡¡Nunca te acuerdas de mi!! Solo piensas en ti.  “

“Siempre me está riñendo”

Cuando evaluamos una situación de forma absoluta, sufrimos en un grado máximo. No olvidemos que el lenguaje es generador de realidades. Si tu pareja utiliza mucho los términos que nos muestran que “polariza”, seguramente está sufriendo y puede que no haya sido capaz de explicarte la magnitud de su sufrimiento. Hay infinidad de grises, pero la forma de ayudarle a entender su distorsión cognitiva no es “negando” lo que dice. Es aprendiendo a comunicarse de una manera nueva. Ayudándole a ver que no es “siempre”, ni tampoco “nunca”. Hablando de momentos concretos. Dándole su parte de razón.

Comprender los pensamientos distorsionados del otro ayuda a comprender sus emociones. Este es uno de los puntos más importantes en el trabajo que hacemos para evitar un divorcio. Poder  comprenderse y mostrarle a la otra persona que hemos comprendido.

Si partimos diciendo, “Tú estás mal, eso no es así”, poco vamos a poder resolver.

3.- ETIQUETACIÓN

“¡Soy una persona tonta! ¿Cómo me dejo hacer algo así?” 

“Es un desordenado, nunca pone las cosas en su lugar”

A menudo, este tipo de pensamiento distorsionado está estrechamente ligado a la sobregeneralización, a juzgar al otro de manera “global” por algunos hechos concretos. Por ejemplo, si alguien llega 3 de 10 veces tarde, calificarlo como impuntual y “colgarle” esa etiqueta.

Cuando nos etiquetamos a nosotros mismos, nos limitamos e impedimos cambiar. Cuando etiquetamos a los demás, juzgándole, los tratamos como si “siempre” fueran esa conducta que hemos etiquetado. Esto, a la larga, genera roces y conflictos en la pareja, porque el otro ser niega a cargar esa etiqueta, que en general, no es una etiqueta positiva, un halago, sino una crítica o juicio negativo sobre su comportamiento.

Mejorar una relación de pareja requiere aprendizaje, comprensión, requiere poder conocerse a uno mismo y comprender sus errores, requiere comprender al otro y entender en qué momento su actitud es consecuencia de lo que yo hago o digo. Requiere mejorar la comunicación asertiva, para poder decir que NO sin miedo a perder el amor del otro, para no sentir que se nos obliga a hacer algo que no queremos hacer. Una relación mejor, se da entre dos personas que mejoran, que aprenden y crecen, que aumentan su inteligencia emocional y que aprenden a escuchar a su mente sin dar por hecho que todo lo que su mente dice o piensa será cierto.

NO creas todo lo que tu mente te dice, tal cual lo dice, porque muchas veces puedes tener un pensamiento distorsionado. NO te tomes al pie de la letra lo que te dice tu pareja, porque sus pensamientos pueden estar distorsionados. NO te defiendas, intenta comprender.

Los 7 pensamientos distorsionados restantes, que podemos analizar en relación a la pareja, y que dan lugar a conflictos son:

4.- SOBREGENERALIZACIÓN

5.- VISIÓN CATASTRÓFICA

6.- FALACIA DE CAMBIO

7.- RAZONAMIENTO EMOCIONAL

8.- LOS DEBERÍA/S

9.- RECOMPENSA DIVINA

10.- INFERENCIA ARBITRARIA

Si quieres comprender a tu pareja, es necesario también comprender la manera en que piensa, y la manera en que reacciona, analizando si su reacción es una consecuencia de la forma en que tú le hablas, le tratas o es consecuencia de las etiquetas que te ha puesto.  Podemos hacerlo. En poco tiempo, profundizando en este y en otros aspectos claves para mejorar una relación, podrás ver cambios y muy buenos resultados. El amor solo no basta. Con el amor simplemente no alcanza para sostener una relación a largo plazo. Somos seres emocionales, complejos, que pasamos por crisis personales, de madurez, y si nuestro deseo es pasar todo esto juntos, es necesario aprender a hacerlo.

Viki Morandeira

Coach Ontológico

Hazlo por ti. En primer lugar, por ti.

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La vida te sacudirá. Te golpeará en una forma en la que no habías conocido hasta ahora. No. No soy fatalista, ni vidente, al contrario, soy una persona de las más optimistas!!! Ser optimistas no nos convierte en ingenuas. Si estás casada o en pareja, es casi seguro que en algún momento de la relación algo sucederá y te dolerá. Una crisis de pareja no tiene porqué ser el final de un matrimonio. Somos ingenuas si creemos que se llega a las Bodas de Oro sin haber tenido ni una sola crisis. Este artículo es para aquellas mujeres que hoy están sufriendo, pero que desean poder continuar luchando por sus parejas, para superar esta crisis y construir un mejor matrimonio, con bases más sólidas y lleno de amor. Se puede. Y si los demás te dicen que no, tú solo calla y demuéstrales con tu vida, con tu realidad, que se podía!!!

Si has leído mi anterior artículo sobre las Fases durante una Crisis, posiblemente puedas decir en qué fase te encuentras tú ahora. Mi trabajo consiste en acompañarte desde la negación, la incredulidad, la ira, hasta la aceptación y la actitud positiva, porque será allí, en esa fase, donde estés mejor preparada para recuperar la relación con tu pareja.

En una pareja, donde ha habido amor, después de años de matrimonio o relación, si te enfrentas al momento en el que te dice: NO se si te quiero, no siento lo que debería sentir, Necesito tiempo, No te quiero como te debería querer, o has tenido que escuchar que te pedía el divorcio, que la relación no funcionaba, incluso puede que te enfrentes a una infidelidad…. las primeras etapas son terribles.

No puede estar ocurriendo. NO a mi, NO a nosotros.

Es complejo, incomprensible y pueden sucederse la ira, la rabia, por lo injusta que es la situación, por la infidelidad, y las charlas tratando de que todo vuelva a ser como antes.

Si estás enfrentando una crisis de pareja es necesario asumir que las cosas “en general” no pueden ser como antes. Esta crisis les cambiará, a los dos, y cambiará la relación. En una inmensidad de casos, lo que ocurrirá será el divorcio. Pero hay otro camino, hay un camino por el que pueden conseguir ser felices nuevamente, y si deseas tomar ese camino, estás en todo tu derecho. Será difícil, pero nadie dijo que la vida fuera fácil.

Si pones la mano en tu corazón y te pide que luches por tu pareja, HAZLO. Es tu vida. Es tu familia. Son tus hijos. Se puede. Podemos hacerlo juntas. 

Tras una crisis de pareja con infidelidad o sin ella, las primeras semanas son las más dolorosas. El dolor puede continuar durante semanas o meses, pero también puedes ser parte de la solución y hacer que esas etapas se acorten y llegue antes el optimismo y la actitud positiva. Porque te conviene. Porque así podrás actuar desde la claridad y la serenidad.

Pasar por una crisis de pareja es algo terriblemente doloroso. No solo nos enfrentamos a la idea de perder a la persona que amamos, sino también de perder la familia tal como la conocíamos, perder el futuro que imaginábamos, incluso cambiar de residencia, de vida, de todo… Por eso es algo incluso más doloroso que la muerte de un ser querido. Se nos va un poco de nuestra vida…. Pero no tiene porqué ser así.

El primer momento puede ser un camino lleno de dolor, de soledad, aunque tenga amigas y familiares que te apoyen. Pero será necesario llegar a una etapa de templanza, serenidad y madurez para poder enfrentar la tarea más importante, que es la recuperación de la pareja.

Desde el dolor y la incomprensión con la que llega una crisis de pareja, violentamente, sin que la esperemos, hasta que podamos recuperar la paz, la serenidad, habrá que ir transitando un camino complejo. Pero al final del camino el crecimiento personal, la madurez, la humildad, dan lugar a esa serenidad tan necesaria.

Cuando nos enfrentamos a una crisis, cuando en tu cabeza resuena “me ha pedido tiempo, volverá”. Cuando en tu mente retumba “me ha pedido el divorcio”, lo más probable es que veas a tu pareja como Al Malo de la película. Y si estás en la fase de ira, tu rabia hará que lo ataques, que no sea sencillo conversar ni mantener la calma.  Y su actitud será defenderse, contraatacando, desde la ira también,  levantando un muro para no ser atacado, porque el no pensaba que fuera justo que se le trate como a un “maldito cretino insensible”.

¡¡NO digo que tú lo trataras así!! Es solo explicar qué ha pensado tu pareja, porqué lo ha sentido así y el motivo de sus reacciones contra ti.

Para llegar de esa ira y esa agresividad, hasta que tu esposo pueda acercarse, hablar, incluso poder comenzar a reconstruir la relación, es necesario un trabajo complejo. Necesitarás sembrar paz, ganar el terreno perdido y que pueda sentirse confiado, tanto como para permitirse volver a acercarse a ti, sin miedo, sin ira.

Esto a veces tarda más de lo que nos gustaría. Cuanto antes comencemos a preparar estas condiciones, por supuesto, antes llegarán. Pero no podemos presionar, ni forzar, sino ir transitando este camino con paciencia. Es difícil, pero podrás hacerlo, podemos hacerlo juntas.

A veces un mes, dos, cinco, nos parecen una eternidad. Son mucho tiempo, es verdad. ¿Pero no nos habíamos propuesto amar hasta el final de nuestros días? ¿Qué son unos meses mal, si logramos recuperar la relación, y luego tenemos 20 o 30 años del mejor amor del mundo?

Mucha gente no lo entenderá. Mucha gente no entenderá que quieras luchar por mantener a tu lado a tu pareja, cuando les cuentas por lo que estás pasando. ¿Qué le habrías dicho tú, antes de estar hoy donde estás, a una amiga cuyo esposo le dice que se quiere divorciar y que tiene otra? Posiblemente lo que te dicen a ti. La gran mayoría puede decirte lo que quizás ya has oído. Déjalo, olvídate de él, Haz tu vida, NO te lo mereces, NO se merece a alguien como tú. 

TE quieren y quieren que no sufras. Pero no comprenden que dentro de tu corazón hay una llama encendida que te dice, LUCHA, ESPERA, APRENDE, DALE TIEMPO, INTENTALO, ARRIESGATE.

Es tu vida, y hay decisiones en las que otras personas no pueden ayudarte.  Ojalá pudiera ver el futuro y decirte, te quedan 5 meses de lucha y volverá. O decirte, mejor déjalo porque veo que no regresa. Pero no soy vidente, ni creo en esas cosas. Creo en el poder de nuestros actos, creo en el amor que nos tuvimos como pareja, creo en el aprendizaje, creo en el crecimiento personal y en como una pareja puede superar etapas durísimas, porque lo he hecho, porque le he visto hacer por las mujeres a las que he llevado de la mano. Y creo que incluso cuando no recuperamos la relación, haberse implicado para salvarla, por propio deseo de nuestro corazón, nos da la seguridad de poder dormir en paz y rehacer nuestra vida desde la felicidad plena, cuando tenemos la certeza de que no podemos reprocharnos por habernos rendido, o por no  haberlo intentado.

Si quieres luchar por tu matrimonio, por superar una crisis de pareja, pero tu esposo no quiere hacerlo, escríbeme. Podemos trabajar juntas. Como coach en crisis de pareja sé que puedo ayudarte. 

Viki Morandeira

Un hombre a corazón abierto

Solemos creer, pensar, saber… que los hombres no son dados a hablar de sus sentimientos, de expresar sus emociones, pero eso no es así. Un hombre busca expresarse, lo intenta, pero cuando luego de varios intentos y de sufrir, se desilusiona, entonces se cierra y deja de expresarse. Si te preguntas, ¿cómo entender a mi esposo? Quizás sea bueno recordar que para entender primero hay que comprender.

Obviamente no todas las situaciones son iguales, cuando hay una crisis de pareja, pero en general, tampoco son tan diferentes unas de otras. A menudo cometemos los mismos errores en el matrimonio que otras parejas y poder mirar desde fuera, ayuda a que resolvamos dentro.

Lo que vas a leer a continuación es el dolor de un hombre que ama a su esposa y que ha llegado a pensar en separarse, porque está agotado, porque la necesita y no la encuentra, porque quiere comunicarse y no lo consigue….

Mi mensaje, en respuesta a uno suyo, concluía así:

– Hay algo que tenemos que pensar y muy seriamente. ¿Cambia algo si tú siempre haces o intentas lo mismo? Decía Einstein que Locura es hacer siempre lo mismo, esperando un resultado distinto. Nada cambia, si yo no hago un cambio. Tu pareja NO ES CONSCIENTE de la realidad en la que vives con estas discusiones, NO QUIERE LASTIMARTE, ni se le ocurriría por la cabeza hacer algo que les puede llevar al divorcio, PERO SIN SABER, LO ESTÁ HACIENDO. En este momento, ya has comprobado que hablar no sirve. Escríbele. Siéntate delante de una página y ÁBRELE TU CORAZÓN.

Su respuesta, donde se puede ver el dolor que está viviendo, es la siguiente:

Lo que dices es correcto, se que no quiere lastimarme, se que me quiere no tengo duda, y yo de igual manera no la quiero lastimar y la amo.

Durante años ambos hemos participado en este tipo de actitudes sin darnos cuenta que nos esta llevando al fracaso como pareja y como familia, no nos hemos dado cuenta que vamos a hacer pagar a nuestros hijos nuestra falta de capacidad para expresar sentimientos y en su lugar atacar sin ver realmente lo que siente la otra parte.

Como comentas no soy perfecto y ella tampoco. Lo entiendo perfecto y yo estoy en la mejor disposición de arreglar mi matrimonio, sin embargo he llegado al punto donde inclusive he pensado en separarme.

Esto ha llegado al grado en el que yo ahora me siento completamente abandonado, ya no estamos juntos en la intimidad,  me han retirado todo el contacto durante mucho tiempo.

Como un ejemplo le he dicho que eso me hace sentir abandonado, me hace sentir feo, me esta pegando en la autoestima que me hace pensar que no me quiere.

Y a cambio recibí los mismos reproches y ataques de siempre, después de escuchar eso de verdad me hierbe la sangre, no le importa lo que siento le importa lo que hice en el pasado y justifica su falta de atención culpándome a mi.

Yo he tenido muchos errores y he hecho lo necesario para cambiar lo que he podido sin embargo no puedo pagar por ellos cada vez que se tiene una diferencia o expreso lo que siento.

Aquí el problema para mi es que ella se centra solo en mis errores y no voltea a ver que los dos estamos participando y ella jamas acepta que lo que hace ella lo decide también, simplemente ella no participa en nada y parece ser que esta sentada en una silla viendo como su esposo , según ella, le arruina la vida.

Esto me ha llevado a ignorarla, a veces no soporto que me hable, estoy de mal humor en muchas ocasiones, simplemente estoy enojado y se que este enojo mio también la afecta de regreso, es una bola de nieve que crece y crece de ambos lados.

Hemos podido hablar un poco ya que había tomado la decisión de irme por un tiempo de la casa, estoy harto de tanta pelea que no lleva a nada y que simplemente empeora la relación, en ese momento pudimos hablar pudimos llorar, pudo escuchar un poco lo que siento de mi lado y tal vez entiendo que ella también esta aquí en esta relación participando. se lo dije claramente también participas en esta relación espero de verdad lo haya entendido.

Después de eso tome la decisión de no irme, de seguir adelante pero tengo muchísimo miedo a que esto siga igual.

No quiero volver a sentirme rechazado. no quiero volver a sentirme atacado. no quiero ser siempre el malo de su película y sobre todo no quiero vivir enojado.

Las noches son un infierno ver como se duerme cuando desde en la mañana o tarde le hago saber que quiero estar con ella, que necesito estar con ella. Ver películas es ya odioso, estar en el cuarto platicando de lo que sea simplemente es algo que no quiero hacer y se que ya prefiero ver mi teléfono, irme a terminar con mi trabajo, estar ahí sin respuesta es insoportable.

Como dices querer obtener un resultado diferente haciendo las mismas cosas es una locura, yo estoy dispuesto a hacer lo necesario y mi miedo más grande es tener que hacer el cambio en soledad, que yo tenga la carga de todo y que todo dependa de mi.

Es terrible querer arreglar las cosas y recibir estas respuestas yo lo que ya entiendo es “TU ERES EL CULPABLE DE TODO LO QUE ME PASA Y HAGO”

Simplemente no puedo ser el único que tenga que salvar esta relación, y que tenga toda la responsabilidad de ello. Este pensamiento me lleva a pensar en rendirme y mejor estar solo…

Lo que más me duele ahora son mis hijos no puedo ahora con el pensamiento de no estar con ellos. ¿Con que cara les voy a decir cuando me pregunten por que perdieron a su familia como ahora la tienen que fue por que no supimos resolver conflictos y no por falta de amor?

Amo a esta familia amo a mi esposa y me siento solo en la lucha

Este mensaje, es el sentir de muchos hombres, sin que nosotras seamos conscientes. Es un profundo dolor, pero sobre todo, una profunda necesidad de estar con la persona que aman, sin guerras, sin conflictos, sin discusiones, solo amándose, desconectándose de la realidad, pero no con una película, sino entrelazando sus brazos, sus cuerpos.

Este mensaje, es el que escribirían muchos esposos si pudieran enfrentar al dolor que sienten, abriendo su corazón como lo ha abierto esta persona.

Aquí no hay buenos y malos, no hay una víctima y un verdugo, no se trata de decidir quien hace más daño o quien cometió más errores. Se trata de ponerse los dos a remar, en el mismo barco, hacia la misma dirección, escuchando al otro, porque si habla, es porque realmente hay algo importante que quiere decir, que necesita ser escuchado y para lo que necesitamos encontrar juntos una solución.

Amar, a veces duele, pero podemos aprender a amar, y que ya no sea necesario el dolor.

Viki Morandeira

Coach Ontológico