Mudanza

NUEVA WEB

CRISIS DE LOS 40

Vacacionesen la playa y mucho Yoga.

Anuncios

Un hombre a corazón abierto

Solemos creer, pensar, saber… que los hombres no son dados a hablar de sus sentimientos, de expresar sus emociones, pero eso no es así. Un hombre busca expresarse, lo intenta, pero cuando luego de varios intentos y de sufrir, se desilusiona, entonces se cierra y deja de expresarse. Si te preguntas, ¿cómo entender a mi esposo? Quizás sea bueno recordar que para entender primero hay que comprender.

Obviamente no todas las situaciones son iguales, cuando hay una crisis de pareja, pero en general, tampoco son tan diferentes unas de otras. A menudo cometemos los mismos errores en el matrimonio que otras parejas y poder mirar desde fuera, ayuda a que resolvamos dentro.

Lo que vas a leer a continuación es el dolor de un hombre que ama a su esposa y que ha llegado a pensar en separarse, porque está agotado, porque la necesita y no la encuentra, porque quiere comunicarse y no lo consigue….

Mi mensaje, en respuesta a uno suyo, concluía así:

– Hay algo que tenemos que pensar y muy seriamente. ¿Cambia algo si tú siempre haces o intentas lo mismo? Decía Einstein que Locura es hacer siempre lo mismo, esperando un resultado distinto. Nada cambia, si yo no hago un cambio. Tu pareja NO ES CONSCIENTE de la realidad en la que vives con estas discusiones, NO QUIERE LASTIMARTE, ni se le ocurriría por la cabeza hacer algo que les puede llevar al divorcio, PERO SIN SABER, LO ESTÁ HACIENDO. En este momento, ya has comprobado que hablar no sirve. Escríbele. Siéntate delante de una página y ÁBRELE TU CORAZÓN.

Su respuesta, donde se puede ver el dolor que está viviendo, es la siguiente:

Lo que dices es correcto, se que no quiere lastimarme, se que me quiere no tengo duda, y yo de igual manera no la quiero lastimar y la amo.

Durante años ambos hemos participado en este tipo de actitudes sin darnos cuenta que nos esta llevando al fracaso como pareja y como familia, no nos hemos dado cuenta que vamos a hacer pagar a nuestros hijos nuestra falta de capacidad para expresar sentimientos y en su lugar atacar sin ver realmente lo que siente la otra parte.

Como comentas no soy perfecto y ella tampoco. Lo entiendo perfecto y yo estoy en la mejor disposición de arreglar mi matrimonio, sin embargo he llegado al punto donde inclusive he pensado en separarme.

Esto ha llegado al grado en el que yo ahora me siento completamente abandonado, ya no estamos juntos en la intimidad,  me han retirado todo el contacto durante mucho tiempo.

Como un ejemplo le he dicho que eso me hace sentir abandonado, me hace sentir feo, me esta pegando en la autoestima que me hace pensar que no me quiere.

Y a cambio recibí los mismos reproches y ataques de siempre, después de escuchar eso de verdad me hierbe la sangre, no le importa lo que siento le importa lo que hice en el pasado y justifica su falta de atención culpándome a mi.

Yo he tenido muchos errores y he hecho lo necesario para cambiar lo que he podido sin embargo no puedo pagar por ellos cada vez que se tiene una diferencia o expreso lo que siento.

Aquí el problema para mi es que ella se centra solo en mis errores y no voltea a ver que los dos estamos participando y ella jamas acepta que lo que hace ella lo decide también, simplemente ella no participa en nada y parece ser que esta sentada en una silla viendo como su esposo , según ella, le arruina la vida.

Esto me ha llevado a ignorarla, a veces no soporto que me hable, estoy de mal humor en muchas ocasiones, simplemente estoy enojado y se que este enojo mio también la afecta de regreso, es una bola de nieve que crece y crece de ambos lados.

Hemos podido hablar un poco ya que había tomado la decisión de irme por un tiempo de la casa, estoy harto de tanta pelea que no lleva a nada y que simplemente empeora la relación, en ese momento pudimos hablar pudimos llorar, pudo escuchar un poco lo que siento de mi lado y tal vez entiendo que ella también esta aquí en esta relación participando. se lo dije claramente también participas en esta relación espero de verdad lo haya entendido.

Después de eso tome la decisión de no irme, de seguir adelante pero tengo muchísimo miedo a que esto siga igual.

No quiero volver a sentirme rechazado. no quiero volver a sentirme atacado. no quiero ser siempre el malo de su película y sobre todo no quiero vivir enojado.

Las noches son un infierno ver como se duerme cuando desde en la mañana o tarde le hago saber que quiero estar con ella, que necesito estar con ella. Ver películas es ya odioso, estar en el cuarto platicando de lo que sea simplemente es algo que no quiero hacer y se que ya prefiero ver mi teléfono, irme a terminar con mi trabajo, estar ahí sin respuesta es insoportable.

Como dices querer obtener un resultado diferente haciendo las mismas cosas es una locura, yo estoy dispuesto a hacer lo necesario y mi miedo más grande es tener que hacer el cambio en soledad, que yo tenga la carga de todo y que todo dependa de mi.

Es terrible querer arreglar las cosas y recibir estas respuestas yo lo que ya entiendo es “TU ERES EL CULPABLE DE TODO LO QUE ME PASA Y HAGO”

Simplemente no puedo ser el único que tenga que salvar esta relación, y que tenga toda la responsabilidad de ello. Este pensamiento me lleva a pensar en rendirme y mejor estar solo…

Lo que más me duele ahora son mis hijos no puedo ahora con el pensamiento de no estar con ellos. ¿Con que cara les voy a decir cuando me pregunten por que perdieron a su familia como ahora la tienen que fue por que no supimos resolver conflictos y no por falta de amor?

Amo a esta familia amo a mi esposa y me siento solo en la lucha

Este mensaje, es el sentir de muchos hombres, sin que nosotras seamos conscientes. Es un profundo dolor, pero sobre todo, una profunda necesidad de estar con la persona que aman, sin guerras, sin conflictos, sin discusiones, solo amándose, desconectándose de la realidad, pero no con una película, sino entrelazando sus brazos, sus cuerpos.

Este mensaje, es el que escribirían muchos esposos si pudieran enfrentar al dolor que sienten, abriendo su corazón como lo ha abierto esta persona.

Aquí no hay buenos y malos, no hay una víctima y un verdugo, no se trata de decidir quien hace más daño o quien cometió más errores. Se trata de ponerse los dos a remar, en el mismo barco, hacia la misma dirección, escuchando al otro, porque si habla, es porque realmente hay algo importante que quiere decir, que necesita ser escuchado y para lo que necesitamos encontrar juntos una solución.

Amar, a veces duele, pero podemos aprender a amar, y que ya no sea necesario el dolor.

Viki Morandeira

Coach Ontológico

 

Si estás en esta situación, el dolor es inevitable.

breakup-908714_640

Una vez que una crisis de pareja llega a tu vida, tu mente cambia. Parece increíble, que antes de que tu relación estuviera en serios problemas no fueras consciente de cuestiones que tras una crisis matrimonial son tan lógicas. Casi resulta absurdo no haberlo visto antes. Pero cuando tu pareja te pide tiempo, te dice que no sabe si te quiere, o directamente dice que se va de casa la situación es devastadora.

Te entiendo, se lo que estás viviendo, porque además de estar especializada en restaurar matrimonios que pasan por este tipo de crisis, yo misma la he vivido en mi propia piel hace 9 años y se lo doloroso que resulta todo, lo desesperante que es ver a tu esposo frío y distante. Se lo desesperante que es desear que reaccione, presionarlo para que apueste por la relación, pero solo lograr más frialdad y más lejanía. Al principio también cometí esos mismos errores, hasta que comencé a comprender que la situación no era como yo la veía, ni era como mi esposo me la estaba contando.

No tienes que resignarte a que todo acabe así, siendo dos extraños y con odio y rencor hacia tu pareja por lo que estás viviendo. Tienes derecho a querer apostar por un futuro juntos, incluso aunque amigos y familia te digan que lo dejes, que no te mereces que te trate así.

En principio, hay que saber que no te dirá: Luchemos por la relación. No puede hacerlo, porque en su mente se han creado una serie de disonancias cognitivas, que le dicen que tiene derecho a separarse.

En segundo lugar, es necesario asumir que tu esposo cree que no vas a cambiar. Si hemos actuado de una manera durante 20 años, ¿como vamos a cambiar? Pues la verdad es que resulta mucho más sencillo de lo que podemos imaginar. Cuando comprendemos que algo hace daño o está mal, lo cambiamos de inmediato. NO somos tontas!!! Ni mucho menos seres crueles que repetiríamos algo a sabiendas de que eso le hace daño a nuestros seres queridos, ¿verdad?

Pero no se convencerá de tus cambios dialogando, sino viéndolos, viviéndolos. Si están conviviendo juntos, es una oportunidad para poder MOSTRARLE que las personas SI CAMBIAN, y así lograr que dude. Porque una vez que se inicia esta crisis y creen que la solución para volver a ser felices es separarse, tu objetivo, mi objetivo con mis clientas, no es convencerle de que se quede, no es que te diga que te ama con locura, no es que te diga que se equivocó y que quiere luchar por el matrimonio, porque eso no va a ocurrir. Nos gustaría, nos haría felices, y aliviaría mucho nuestro dolor, pero eso no va a ocurrir por lo menos durante un tiempo. Lo que si podemos conseguir y es nuestra principal meta, es lograr que DUDE.

En nuestro trabajo juntas, podemos sembrar dudas, para que el mismo tome la decisión de darle una oportunidad nueva a la relación.

NO hay que convencerlo, rogándole, ni enfadándonos, ni haciéndole creer que nos van a perder, sino, lograr que dude. Sembrar una duda, en la que sienta, ¿y si me equivoco al separarme? ¿y si podíamos ser felices? ¿y si puedo volver a ser feliz con ella, sin romper mi matrimonio, sin que mis hijos sufran?

Esta duda tiene que ser tan grande, tan presente, que el empiece a prestarle atención a diario, alimentándola hasta que finalmente de el paso y comience a apostar por la relación.

El futuro no está escrito. Cuando mi esposo me pidió el divorcio, luego de 21 años y con tres hijos hermosos, quedé en shock. Yo era feliz , no podía creer lo que estaba sucediendo, lo que el me estaba haciendo. Y en busca de respuestas fui comprendiendo que yo tenía mucho más poder del que me imaginaba para escribir mi futuro. Si me quedaba llorando, tirada en la cama, lamentándome por lo que me estaba haciendo, ya lo había perdido.

En cambio, busqué aprender, comprender, mirar hacia adentro de mí misma, asumir mis errores, ser mejor persona, comprender en qué aspectos yo había sido difícil para mi esposo, busqué entender qué había detrás de sus quejas, de sus malas caras, para entender en qué aspectos no era feliz y cuál era mi parte de responsabilidad en esa infelicidad.

Si para ti vale la pena, entonces hazlo, no te rindas. Lo más importante es que puedas estar en paz con tu corazón, pase lo que pase. Porque incluso cuando con alguna clienta no conseguimos restaurar su matrimonio, incluso ahí, nuestro trabajo es muy efectivo porque el duelo se hace más llevadero y más corto, porque no pierden su autoestima, porque aprenden a comunicarse con asertividad, porque mejoran en empatía y en inteligencia emocional, y porque pueden llegar a la noche y dormir tranquilas, sabiendo que ellas han dado el 100%.

Esta crisis, que podemos decir que es una crisis de los 40, una crisis de la mitad de la vida, que afecta al matrimonio, no llega sola. En la gran mayoría de los casos llega con otro “síntoma”, una infidelidad. Por esto es tan desconcertante. ¿Cómo me puede estar haciendo esto a mi, con todo lo que yo le he querido? Es complejo entenderlo, pero sobre todo, muy doloroso vivirlo.

Tu esposo no buscó una infidelidad, Sino que se encontró en esa situación, de pronto, sin saber siquiera cómo la comenzó. En mi caso y en el de la gran mayoría de los casos con los que trabajo, la infidelidad se da con alguien del trabajo. NO están mal y empiezan a buscar un reemplazo para nosotras, no. Están “medio mal” y entablan una amistad en la que se crea confianza, se sienten identificados, o comparten algunos aspectos relevantes, se sienten escuchados, les ayuda a evadirse de la realidad. Y como escoba nueva siempre barre bien, al principio, sin apenas conocerse, esa persona ha sido idealizada. Al ver similitudes entre ambos, destacan las diferencias que tienen con nosotras, nos comparan, todo lo que hagamos o digamos comienza a molestarles, se ponen irritables, ariscos, agresivos, y en casa hay más conflictos de lo habitual, con lo  que empiezan a alimentar la idea de que nos llevamos mal.

La infidelidad, en este momento, cuando estamos en shock porque no saben si nos quieren o no saben lo que hacer con sus vidas, llega como otro nuevo golpe. Es la segunda ola del tsunami, que puede arrasarnos emocionalmente, tanto como la primera.

La infidelidad es un síntoma más de una persona que está en crisis personal, con su vida, con su propia vida, donde se cuestiona todo lo que  ha hecho y vivido, donde las situaciones en las que NO ha hecho lo que deseaba están teniendo mucho más peso que los momentos felices, donde si han tenido una gran distancia en lo sexual, en lo emocional, se imagina que es joven y no quiere verse como un anciano que ni tiene sexo ni disfruta de su vida. NO quiere verse como un matrimonio de ancianos, que solo están el uno junto al otro, sino que quiere sentirse vivo, sexualmente activo, viviendo situaciones atrevidas, porque en unos pocos años si cree que será muy viejo para todo esto.

El futuro no está escrito. Ahora, si la vida te ha enfrentado a esta crisis, hay dos caminos, aceptarlo, bajar los brazos y dejar que las cosas sucedan, o no aceptarlo, buscar ser parte de la solución y tratar de escribir tú, con tus decisiones y acciones, el futuro que deseas para ti. Eres libre. Es tu vida. Es tu decisión. En cualquier caso, los próximos meses no serán agradables, tanto si logras recuperar tu matrimonio , como si te separas, los próximos meses serán emocionalmente muy duros, no hay forma de evitarlo. Pero si hay forma de evitar el remordimiento de no haberlo intentado, de no haber hecho lo suficiente, y esa forma es haciéndolo.

Estoy a tu disposición si quieres que te guíe y te enseñe a ser parte de la solución. Podemos trabajar juntas. Para eso, puedes enviarme un mail, de forma privada, desde este formulario y comentamos la metodología de trabajo, tiempos, honorarios, etc.

 

Viki Morandeira

Coach Ontológico

http://www.vikimorandeira.com/metodologia-de-trabajo/

2 Claves para mejorar tu relación HOY

Dicen que la confianza da asco, y tras una o dos décadas juntos la verdad es que con nuestra pareja llegamos a unos niveles de confianza que pueden ser perjudiciales para tener una buena relación. ¿Te gustaría tener un matrimonio fantástico, donde el amor invada cada segundo de tu vida? Es posible, sobre todo si te enfocas en detectar qué fallos puedes estar cometiendo. No esperes a que tu esposo cambie, porque puede que no llegue ese momento, sino otro, una crisis. Empieza cambiando las conductas que perjudican la relación.

  1. Cuidar nuestras palabras

Hiere más una palabra que un puñal y seguramente tú recuerdas algunas de esas puñaladas que salieron de boca de tu pareja. ¿Cómo actúas? ¿Contraatacando? Es necesario romper el Círculo del odio, dar el primer paso para no seguir en una rutina de herirnos mutuamente, de faltarnos el respeto por ese exceso de confianza que hemos ido acumulando. Tus palabras importan, y mucho. Importan porque pueden producir daño. Importan porque el daño emocional es tan poderoso y afecta a las mismas áreas del cerebro que afecta el daño físico. Empieza por ser consciente de cómo dices las cosas y de qué palabras utilizas, empieza a escogerlas con mayor cuidado.  Cuando una persona se siente atacada no puede ocuparse de entender, solo puede ocuparse de defenderse, y muchas de esas veces, lo hará encontrando también palabras duras y desagradables. Aunque para ti puedan ser discusiones sin importancia, para tu pareja pueden ser gotas que van llenando un vaso. Las discusiones y las palabras arrojadas como puñales van  contribuyendo a que un estupendo matrimonio se deteriore. Aquello que decimos no podemos retirarlo, no hay forma de borrar lo que ha salido de nuestra boca, no podemos borrar el dolor que causaron en nuestra pareja. Ningún tema es tan importante como para herirnos. Ningún motivo justifica que nos faltemos el respeto. Si es tu pareja quien lo hace, piensa que la manera de resolver la situación no es continuando con la discusión y gritando cada vez más fuerte. NO. La manera de cambiar esa dinámica es responsabilizándote de tus palabras, teniendo el máximo respeto, y así lograrás que tu pareja cambie al adaptarse a tus cambios. Se suele decir que “dos no discuten si uno no quiere”, ¿verdad? Cuando eres tú quien quiere llegar hasta el final sobre un tema, tu pareja es probable que intente dejar de conversar porque se siente al límite, al borde de explotar y no quiere hacerlo. En este momento, quizás te dé la razón, para dejar de hablar, aunque no esté de acuerdo contigo. O quizás la discusión aumente de tono, porque no sabe cómo detenerla. Discutir no es algo “normal” en las parejas!!!! Olvídate de eso!!! Discutir es algo normal entre personas que no saben dialogar, entre personas que pierden los nervios con facilidad, entre personas que creen tener la razón y le explican mil veces lo mismo al otro sin darse cuenta que no le comprende.

10933717_612578538875590_7023475063444877622_n

2.  Cuidar la intimidad sexual.

Los primeros años de la pareja seguramente han sido maravillosos a nivel sexual. Es más, tras 15 o 20 años de relación, las veces que se encuentran, también las disfrutas. ¿Pero son tantas como eran antes, o con la misma pasión que al principio? La actividad sexual es un tema que podemos descuidar, y que tiene una gran importancia para la relación. Es un tema en el que ambos necesitamos sentirnos satisfechos y si no es así, necesitaremos trabajar para resolverlo. En torno a la mitad de la vida, si la crisis de los 40 hace acto de presencia en la vida de tu esposo, es bastante probable que la calidad y la cantidad de la vida sexual que lleve contigo sea un factor decisivo a la hora de apostar por salvar la relación o de buscarse otra persona con quien continuar la segunda mitad de su vida. La rutina, los niños, las ocupaciones diarias, miles de problemas pueden hacer que merme nuestra vida sexual, si olvidamos esta parte de nuestra relación de pareja, también estamos dejando de lado las necesidades de nuestro compañero de vida. NO es algo que uno haga sabiendo que es perjudicial. Olvidamos que la prioridad es la persona que amamos, porque estamos tan seguras de su amor… y sin quererlo…. lo descuidamos. A veces el día a día puede ser muy pesado. Pero aun así, si es tu caso, te recomiendo leer el libro Deseo: Cómo mantener la pasión y resolver las diferencias sexuales  de Sylvia de Bejar.

como superar una crisis matrimonial

Pide el libro en formato digital pinchando en la imagen

Estos solo son dos claves. Presta atención, toma conciencia. Muchas de las mujeres con las que trabajo online dándoles asesoramiento para evitar una ruptura, un divorcio, reconocen no haber sido conscientes que la rutina se había instalado en su matrimonio. Se dan cuenta que discutían por “tonterías”, por temas que si los comparamos con lo valioso, con lo importante, con mantener unido su matrimonio, no solo son tonterías, sino que fueron errores graves que les distanciaron sin que ellas se dieran cuenta.

El exceso de confianza a veces hace que no pensemos cómo decimos las cosas, hace que creamos que nuestra pareja tiene que comprendernos, que ver siempre nuestro punto de vista. Hace que cometamos el error de justificarnos y defendernos cuando nos dice algo que no le gusta sobre nosotras…. Si tu relación está pasando por una situación delicada, es probable que no hayas sido consciente de todo lo que podrías haber hecho de manera distinta, para que esto no ocurriera. No somos tontas! NO cometemos errores de manera consciente. La realidad es que a la hora de la verdad, con 40 años, podemos ser terriblemente ingenuas y pensar que aunque las cifras de divorcios siguen creciendo en todos los países, a NOSOTRAS ESO NUNCA NOS PODRÍA PASAR! Esa misma ingenuidad tenía yo cuando la vida me sacudió, me puso a prueba, y me obligó a aprender a recuperar mi matrimonio.

crisis de los 40 en el hombre

Clickea sobre la Imagen para pedir el libro en formato digital

El divorcio no llega a los matrimonios donde no hay amor. El divorcio llega a los matrimonios donde hay muchísimo amor, una crisis personal hace que alguno de los dos se cuestione si es feliz en esa relación y acabe creyendo que no es feliz, que la falta de comunicación, las discusiones, la rutina, la falta de sexo son barreras infranqueables que hacen que la felicidad la puedan encontrar con otra persona y no con quien han formado su familia.

Las crisis personales NO TIENEN porqué DESTRUIR TU FAMILIA. Puedes hacer mucho más de lo que te imaginas. Desde 2010 he trabajado con cientos de mujeres para ayudarles a mantener unido su matrimonio, a mejorarlo y a luchar por que sus hijos sigan siendo felices junto a ambos, bajo el mismo techo. Y es hermoso lograr evitar sus divorcios.

Si estás en problemas, piensa en el precio que pagarás si no pides ayuda a tiempo. Quizás sea el momento de recordar esa frase que dice: Más vale prevenir que curar. o … Más vale hacer algo ahora y no llorar después.

Escríbeme, puedes responder directamente a este artículo si lo recibes por mail. Puedes dejar un mensaje en el blog, los leo en privado, y te responderé en privado si es tu deseo. También puedes escribirme directamente a mi mail y hacer algo ahora.

coachingparaprotagonistas  /arroba/ hotmail punto com

 

 

Oye, abre tus ojos

Imagen 2

Desde principios de octubre de este año pueden encontrar también mis artículos publicados en el portal GENERACION 4.0, un portal para mujeres de 40 y +, en el que además de encontrar otros temas muy interesantes, pueden leer los siguientes artículos.

El arte de no amargarse el matrimonio. Presentación

Una pareja que ha pasado media vida juntos no se separa porque no sean compatibles, no lo hacen porque el “amor se acabe”.

Y entonces… ¿por qué lo hacen?”

 

Oye, abre tus ojos

Es el siguiente artículo publicado en el portal de mujeres Generación 4.0. ¿Somos verdaderamente ingenuas? A tenor de los mails que recibo a diario y de mi propia experiencia SI. somos terriblemente ingenuas. La crisis de los 40 de nuestro esposo nos sorprende, nos golpea sin previo aviso… pero no porque sea algo excepcional, sino porque hemos estado ciegas a una realidad que ocurre en muchos matrimonios A DIARIO!! La crisis de los 40 en el matrimonio puede causar estragos. Tanto si quien la atraviesa es la mujer como si es el hombre. Y lo más doloroso, es que no hay necesidad de sufrir tantísimo, ni de acabar con una familia y una pareja rotas. Conocer el proceso, entenderlo y llevarlo adelante sin rendirnos es el camino para evitar una ruptura de pareja.

Necesito Tiempo

O no se si siento lo que debería sentir, o te quiero pero no te amo, o somos como dos compañeros de piso, o hace tiempo que las cosas no funcionan…. Sea cual sea la frase con la que la crisis de tu pareja te sacuda, el dolor es inevitable. La ruptura SI es evitable.

Estos son los primeros tres artículos publicados en Generación 4.0 (con mi colaboración, tienen muchos otros) A medida que vayan publicando más, los iré compartiendo.

Este audio que les dejo a continuación es fruto del artículo Oye, Abre tus ojos, y les invito a escucharlo.

Salvar un matrimonio de la ruptura es algo posible. Tener un matrimonio incluso mejor, cuando hemos superado una crisis, es algo muy probable. Ayer mismo leía con felicidad como el esposo de una de mis clientes le felicitaba por facebook, a la vista de TODOS, por cumplir 20 años de casados. No fue sencillo, y estuvieron a punto de divorciarse, pero lucharon, ella luchó y no se rindió, no quiso un futuro cualquiera, sino el que ella misma iba a protagonizar, y así es como ahora pueden festejar no solo 20 años de matrimonio, sino , y lo que es más importante, celebrar la felicidad de saberse amados cada día.

Creo que esta es la mayor recompensa cuando luchamos por superar una infidelidad o una crisis de pareja, que tras la tormenta, si lo hacemos bien, llega la calma.

No lo dudes. No sigas dudando. No dejes pasar un minuto más para recuperar y mejorar tu relación.

Trabajo online, con mujeres de lugares tan distantes como Hong Kong o Guinea Bissau. Si tienes internet, un mail y hablas castellano, ponte en contacto conmigo y recupera tu felicidad, tu porvenir y el de tus hijos.

Viki Morandeira