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Consejos para lograr la felicidad en el matrimonio

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Por lo general, cuando estamos en pareja y felices, no buscamos consejos para lograr la felicidad en el matrimonio. Es obvio, bebemos, cuando tenemos sed, tomamos una medicina, cuando necesitamos curar alguna enfermedad, no cuando pensamos que todo va bien.

Así como a veces, nos obligamos a tomar agua, porque es sano y recomendable beber dos litros por día, sería bueno también poder ser previsores en cuanto a la felicidad en el matrimonio.

Se suele decir que uno valora las cosas cuando las pierde… ¿pero porqué no valorar nuestro matrimonio, a nuestra pareja, la felicidad que compartimos ahora mismo, cuando la tenemos? Porque somos ingenuos, porque creemos que el divorcio le ocurre a otros, a las parejas que se llevan mal, a quienes no se quieren, y nada más lejos de la realidad.

La mayoría de las parejas que llegan a verse al límite del divorcio podían llevarse bien y quererse mucho. ¿Entonces, porqué una persona que tiene un matrimonio donde es feliz puede llegar a pensar en la separación? Precisamente porque están cometiendo errores, ambos. Recordemos que en una pareja cada uno tiene un 50% de responsabilidad en lo que están viviendo. Ambos pueden interactuar de manera diferente.

Consejos para lograr la felicidad en el matrimonio

1.- Pase lo que pase jamás dejen de prestarse atención. 

A menudo la velocidad con la que vivimos, las múltiples actividades, obligaciones, ocupaciones, hacen que demos prioridad al trabajo, a la economía familiar, a las actividades de los hijos, a ir resolviendo problemas, a la familia extendida, a la casa y que dejemos en último lugar a la pareja. Es necesario y vital para conseguir una pareja feliz seguir alimentando la relación siempre, en todo momento, incluso cuando por determinadas circunstancias tenemos que prestar atención a otros temas.

Dos circunstancias habituales. El embarazo o la enfermedad de alguien en nuestra familia. Durante estas situaciones, podemos caer en el error de no prestar atención a nuestra pareja. De centrarnos en nuestra problemática, en lo que estamos viviendo, y olvidamos que el hombre necesita seguir sintiéndose importante para nosotras. Una caricia, una palabra amable, un piropo, ayudarle con aquello que nos pide, demostrarle que a pesar de que tengamos cosas importantes que atender, el sigue siendo muy importante para nosotras. Como mujeres, podemos tener cubiertas algunas necesidades de afecto, de contacto físico, de atención, por parte de amigas, familiares, de nuestros hijos, en cambio, el hombre, a menudo solo te tiene a ti para que le des la mano, le hagas un mimo o le prestes atención.

La infidelidad puede a menudo ser inexplicable. Sobre todo si nuestra pareja recurre a una relación extramatrimonial durante nuestro embarazo, o durante la propia enfermedad o la de alguien de nuestra familia. La infidelidad no puede justificarse por esto, aunque a veces es una explicación a algo que nos resulta incomprensible que nuestra pareja pueda “hacernos”.

Incluso en el ritmo de vida más acelerado, necesitamos encontrar tiempo para nosotros, como pareja, para salir, reír, divertirnos, sin pensar en problemas y simplemente hablar de temas que nada tengan que ver con la economía familiar, los niños o la casa.

Durante el embarazo, o si estás atendiendo a un familiar enfermo o dependiente, tu esposo es consciente de tu esfuerzo, de tu trabajo, te ve agotada. Pero eso no impide que tenga necesidad de tu atención, de tu mimo, de pasar un ratito acurrucado a tu lado siendo en ese momento la única persona para ti en el mundo. Esta necesidad de afecto en el hombre, muchas veces es autocensurada por ellos mismos. NO somos nosotras las que les decimos “no tengo tiempo para ti”, sino ellos quienes por vergüenza, por un exceso de prudencia, no nos dicen “oye, que me siento mal, me faltas tú, me faltan tus mimos”.

Esto desde luego que también aplica a ellos, a los hombres. Cuando una mujer siente que para ella nunca hay tiempo, la relación también se va deteriorando y puede llegar a su fin si no se pone remedio pronto.

Por eso, pase lo que pase, sea cual sea la situación, jamás olvides demostrarle que para ti es importante, que para ti es tu prioridad, que primero está tu amor por él/ella y luego todo lo demás.

En definitiva, uno no se separa porque se deje de querer, ni porque sean incompatibles, sino porque se han olvidado de demostrarle al otro CADA DíA, lo importantes y valiosos que los consideramos.

2.- No le juzgues, ni le critiques, ni menciones sus errores. 

A veces, este es uno de los puntos más complicados. ¿Cómo no decirle a tu esposo que está poniendo demasiada sal en la comida que está preparando? ¿Cómo no decirle a tu esposa que se está equivocando de calle al conducir? Pues no es tan complicado al final, solo tenemos que cerrar la boca y no decir nada.

Esta conducta errónea, en la que podemos incurrir ambos, la de señalar los errores, la de criticar algo cuando el otro no es perfecto, es uno de los peores malos hábitos que podemos tener y afectan negativamente a nuestras relaciones. Es imprescindible corregirlo. Nadie puede ser feliz si se siente constantemente criticado y juzgado. Las personas necesitamos un elogio, sentirnos valoradas.

Con el exceso de confianza, podemos caer en el grave error de decir las cosas sin pensar, sin valorar el daño que a la larga estaremos provocando. Si se ha equivocado, se dará cuenta, no hace falta que tú se lo hagas notar. Si algo le ha salido mal, no hace falta que se lo digas, se ha dado cuenta y está sufriendo por su error. Si algo no te gusta de tu pareja, antes de expresarlo, y causar una herida, piensa si es algo tan importante como para arriesgarte a que sienta tu crítica, piensa en todo lo que sí te gusta, que seguramente será mucho más.

Con esto no quiero decir que uno tenga que callar todo lo que le pueda molestar!!! Irnos a los extremos tampoco es la solución. Tan malo es criticar todo, como no decir absolutamente nada de lo que nos duele o molesta. Tan dañino para la relación puede ser tener una conducta pasiva, e ir acumulando lo que nos molesta en un vaso, gota a gota, como lo es tener una conducta demasiado reactiva, incluso puede que agresiva y “soltar” todo lo que sentimos sin pensar en la manera en que lo estamos diciendo.

Si lo que nos molesta es que haga algunas cosas de manera diferente a como las haríamos nosotras, entonces, ahí lo que vale la pena hacer es respetar que no todo tiene que hacerse a mi manera… y que si le corrijo, le critico, por no hacerlo perfecto o a mi manera, solo conseguiré que se sienta incómodo. Si puedo preguntar, por ejemplo, ¿quieres que te de un consejo? Te veo algo perdido, ¿quieres que te muestre como lo hago yo?

Y sobre todo, lo más importante, es no olvidarnos que la confianza, en las relaciones de pareja, puede “dar asco”, como se dice popularmente. Jamás tratemos a nuestra pareja como NO trataríamos a un desconocido, a un compañero de trabajo o a otro familiar más lejano…

Viki Morandeira

Coach Ontológico

Autora de los libros ¿Qué le pasa a mi esposo? , El arte de no amargarse el matrimonio, etc..

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Mi relación se acaba, ¿qué hago?

como perdonar y olvidar la infidelidadPara quien ha escuchado las palabras separación, te quiero pero no te amo, somos muy diferentes, necesito tiempo para pensar… es necesario asumir que se vienen tiempos duros. Mi relación se acaba, que hago para evitar el divorcio, le amo, no quiero que mi matrimonio termine… es la reacción habitual. Pero el dolor, el desconcierto son tales, que damos manotazos de ciegos, o nos quedamos en una especie de parálisis, provocada por el miedo.

Si tú estás ahora en una situación de crisis matrimonial, si tu pareja tiene entre 35 y 50 años, si han empezado a discutir más de la cuenta, si has descubierto o te ha confesado una infidelidad, lo siento muchísimo. Ahora, el dolor será inevitable, salvo que seas de piedra…. Lo que no puedes permitirte es perder tiempo, dejar que las cosas se solucionen solas, o rendirte sin haber luchado por recuperar a tu pareja.

La felicidad es la coherencia entre lo que sientes, lo que piensas y lo que haces. Así resumía Gandhi el concepto de felicidad. ¿Y qué tiene que ver la felicidad con el momento más triste y desgarrador de mi vida, te preguntarás? Quizás ahora, mientras tu matrimonio está en crisis, difícilmente puedas experimentar felicidad. Pero en el futuro, si ahora HACES lo que sientes y piensas, te aseguro que podrás tener paz y recuperar la felicidad, pase lo que pase.

Ante una situación de crisis de pareja, cuando estás llena de dolor y desconcierto, quizás hablas con tu madre, con tus hermanos, cuñados, con amigas, compañeros de trabajo… y cada uno tendrá una opinión sobre tu situación. Muchos, por ayudarte, te dirán: Déjalo, no te mereces que te trate así.  ¿Es eso lo que tú realmente quieres? Recuerda que la felicidad está en hacer lo que sientes que tienes que hacer, está en hacer lo que TU piensas que tienes que hacer. Lo que opinen los demás no te dará felicidad. Quizás rendirte haga que por un momento dejes de sufrir… ¿y luego?

caratula libro mas pequeñaSi no has luchado, si no has hecho TODO lo posible e imposible para entender qué le pasa a tu esposo, para comprender cómo evitar llegar al divorcio, si no has hecho todo para recuperar a tu pareja y mantener tu relación, es posible que en el futuro pienses: ¿Y si lo hubiera intentado un poco más? ¿y si hubiera hecho esto o aquello? La manera de tener la conciencia tranquila, de poder tener felicidad, incluso si finalmente te separas, es LUCHAR, HACER LO QUE TE PIDE TU CORAZÓN, hacer lo que piensas que puede funcionar, lo que sientes que aún puedes hacer para seguir siendo una pareja.

En el mundo entero, millones de parejas se enfrentan a crisis durante la “vida” de la relación. Un gran porcentaje acaban separándose. Pero otro porcentaje, pueden sacar algo bueno de esa crisis y construir un matrimonio feliz, más sólido y maduro.  Cuando hace casi una década me encontré en esta situación, leí que la infidelidad se superaba en un 35%. Si había 1.000.000 de parejas que tenían que pasar por una infidelidad, eso suponía que 350.000 conseguían seguir juntos tras una infidelidad. Era una gran cantidad de parejas. Creí en las posibilidades, pensé y sentí que era posible, e hice hasta lo imposible para lograrlo. Y así fue. Pero soy realista, no en todas las crisis en las que proporciono asesoramiento logramos evitar una separación… No siempre lo conseguimos y puedo asegurarte que me duele como si yo misma estuviera en el lugar de mi clienta.

Puedo entender perfectamente el dolor y la desolación cuando una de mis clientas se separa, porque AMO como ella ama. Porque me pongo en su piel y soy consciente que si yo estuviera en su lugar, tendría los mismos sentimientos. ¿Cómo no sentirse desoladas, hundidas cuando estamos aún convencidas de que podríamos seguir juntos, incluso cuando nuestro esposo se ha ido de casa y tiene otra persona? Yo jamás diría a una persona, deja de luchar, si todavía su corazón le pide que lo intente.

Se que a mi me costaría rendirme, ¡¡¡que lucharía como tú!!! Por eso entiendo perfectamente cuando una de mis clientas se resiste a darse por vencida. Me duele su dolor, como si yo misma estuviera ahí, en su lugar, es imposible evitar que las lágrimas te empañen los ojos cuando sabes, porque lo has vivido de muy cerca, el dolor que está pasando otra persona.

Cuando han dejado de convivir, cuando queremos que vuelva, ¿qué no podemos hacer?

Lo que no es decisión nuestra. Lo que nosotras no podemos hacer, porque está fuera de nuestra zona de influencia.

Si llueve, por ejemplo, por mucho que bailemos la danza de la lluvia… no va a parar de llover, ¿verdad? Así que nos tocará aceptar la lluvia, ponernos las botas de agua, elegir un lindo paraguas y salir a la calle, a seguir con lo que estábamos haciendo, porque que llueva o no llueva, es algo que no está en nuestra zona de influencia.

NO nos quedamos en la puerta de casa protestando porque llueve, protestando porque nosotras no queríamos que lloviera, no nos quedamos ahí, protestando porque ahora tenemos que ir a buscar el paraguas, las botas, cambiar los planes…. ¿verdad?

En la vida hay momentos en los que nos toca aceptar que no todo es posible. Hay momentos en los que nos toca sembrar… con amor poner unas semillas en la tierra…. con esperanza abrir el surco, volverlo a tapar, para que esa semilla tenga una oportunidad… con fe …. pero una vez que la semilla está ahí, en la tierra, ya no tenemos todo el control de lo que pueda pasar. La tierra puede ser estéril, puede no dar vida a esa semilla…

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ACEPTAR QUE HOY están separados, no es cerrar toda posibilidad a que haya una recuperación de la relación. Incluso tras una separación, que queremos revertir, es necesario vivir, poder sonreír, por ti, por tu vida, por tus hijos… Si pasado un tiempo, tu esposo regresa, genial, pero si no regresa, no habrás entregado tu vida, tu juventud, tu tiempo en este mundo por los errores que el cometió. La vida es demasiado corta y demasiado hermosa para desperdiciarla. NO sabemos lo que ocurrirá en el futuro. ¿Y si en el futuro hay para ti un amor aún más grande? ¿Vas a arriesgarte a no vivirlo?

Estar bien, comenzar a estar bien, POR TI, es necesario. Y no significa que te rindas. ¡NO significa que te des por vencida! Paso a paso y día a día es necesario encontrar motivos para seguir adelante, porque los tienes.

 

Si tu corazón te pide que sigas luchando, si sientes que aún queda algo por hacer, aquí me tienes.

Viki Morandeira

Coach Ontológico

Crisis de Pareja

Como actuar cuando tu pareja te pide tiempo

crisis de los 40 en el hombre

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Una crisis de pareja es una de las experiencias vitales más desagradables, dolorosas y desestabilizantes que podemos vivir. En muchas ocasiones, una de las partes es quien ha entrado en crisis y de pronto, sin que la otra parte se lo imagine, le dice que ya no le quiere como antes, que le quiere, pero no le ama. Muchas de las mujeres con las que trabajo, en su primer mail, me contactan diciendo: me ha pedido tiempo. Esto fue precisamente lo que me sucedió a mí. ¿Tiempo para qué? ¿Para qué dice que necesita tiempo para pensar?

¿Qué tiene que pensar mi esposo?

En el primer momento, aún en shock, resulta muy difícil entender lo que está sucediendo.

Como actuar cuando tu pareja te pide tiempo.

Se que es muy duro estar en crisis en la pareja, todo nuestro mundo se tambalea, he estado en esa situación y es una de las situaciones más compleja que nos toca enfrentar en la vida.

En el primer momento es muy difícil saber cómo reaccionaremos. No será una situación agradable.

  • No intentes convencerle de que se equivoca. No te escuchará. Lleva mucho tiempo dándole vueltas a la cabeza para tener el valor de decir algo tan difícil. No va retractarse porque tú le digas que es un error.
  • No le preguntes porqué, posiblemente lo que te diga no serán los motivos reales por los que te ha pedido tiempo.
  • Respira, evita que tu ansiedad controle la situación. Ante un tsunami como este, es muy fácil perder los nervios, pero fuera de control no vas a conseguir nada. Respira.
  • El tiempo solo no sirve. ¿De qué vale tener tiempo si solo se alimenta la idea de la separación día tras día? Es por eso que quedarte esperando a que pase el tiempo no hará que tu matrimonio siga en pie. Es necesario actuar, comenzar cuanto antes.
  • Pide ayuda profesional. En general, durante la crisis de los cuarenta en el hombre, si existe infidelidad, lo más probable es que tu esposo no quiera acudir a terapia. Pero eso no significa que tú tengas que enfrentar sola esta situación.
  • Empieza a hacerte las preguntas correctas. Tras el shock, las preguntas que te haces pueden no ser las más adecuadas. Todas las que te hagan sentir víctima de la situación, víctima de tu esposo, no son las que te ayudarán a resolver esta situación positivamente. Intenta preguntarte en qué medida las quejas y críticas de tu esposo pueden tener algo de verdad.
  • No discutas por tonterías. En este momento, lo más probable es que tu esposo diga a todo que no. Casi por sistema se opondrá a todo lo que tú digas. Es su manera de llevar el control de la situación. Discutir no hará que tú recuperes el control, sino que la relación se desgaste más y más. Nada es ahora tan importante como para acabar en un conflicto con tu pareja.
  • Ten paciencia, mucha paciencia. Recuerda que tener paciencia no va de “esperar”, sino de la actitud que tienes mientras esperas que llegue el momento en el que tras haber dado todos los pasos necesarios, logres resolver esta crisis de pareja con tu esposo.
  • No escuches los consejos de todos. Si acudes a desahogar tu dolor, con amigas, familiares, muchas veces sus consejos no serán los mejores. La gran mayoría, si hay una infidelidad, te dirán: Déjalo, no te mereces que te trate así.  En este momento se está gestando tu futuro y no el de ellos. Agradece su amor y preocupación por ti, pero haz lo que te pide tu corazón.

A raíz de mi propia crisis de pareja, tras 21 años juntos, luego de todo lo aprendido tras superarla y de lograr reconstruir la relación, haciendo que sea ahora incluso mucho mejor que antes, fue cuando decidí formarme en coaching ontológico, inteligencia emocional y PNL, para enfocar mi vida a que otras parejas que están pasando por la amenaza del divorcio durante una crisis de pareja puedan tener lo mismo que nosotros tenemos ahora, una relación mucho más sólida, madura, llena de amor y respeto.

Fue necesario aprender, cambiar la perspectiva con la que enfocaba las situaciones y lograr comunicarme mejor con mi esposo para que el también pudiera hacer el mismo camino de crecimiento personal.

 

Cuando nosotros estábamos en crisis, leí que las parejas superaban la infidelidad en un 35%, y decidí que nosotros estaríamos entre esas 35 de cada 100 parejas que lo lograban. ¿Por qué no íbamos a poder estar entre los que tenían éxito si había quien lo tenía? Mi abuela siempre decía que si otros podían lograrlo, ella también podía. Esa fue mi actitud, aun teniendo en cuenta que había probabilidades de que no lo consiguiera, aun así elegí tener fe y hacer TODO lo que estuviera en mi mano para lograrlo.

Dicen que nuestra vida está regida por el principio del 90/10.

Un 10% es lo que nos sucede. Y el 90% restante es lo que hacemos con lo que nos ha sucedido.

Podemos rendirnos, podemos luchar, podemos luchar y rendirnos antes de tiempo, podemos buscar comprender y crecer, podemos pedir ayuda, podemos intentarlo solos… cada día tomamos decisiones y hacemos elecciones sobre ese 10% que está fuera de nuestro control.

Cuando mi matrimonio estuvo al borde del divorcio pude haberme rendido. Pude ver a mi esposo como el culpable de mi dolor y sentirme víctima de un mal hombre, pero yo lo conocía!! Llevaba 21 años a su lado y jamás había sido la persona que en ese momento tenía delante mío, fría, distante, hasta desalmada… Por eso no pude rendirme, porque algo no estaba bien, porque aquello no era que mi esposo me había dejado de amar y listo… No era que se hubiera enamorado de otra persona y listo… Había detrás algo que si podía descubrirlo, haría que encontrara la solución y evitaría el divorcio. Desde el primer momento puedes asumir tu responsabilidad, tomar las riendas y buscar las preguntas adecuadas. Podemos hacerlo juntas.

El futuro no está escrito. Lo sucedido hasta ahora es solo tu 10%, tu futuro depende de lo que hagas a partir de ahora. Se tú la protagonista de ese 90%. Elige ser parte de la solución y no parte del problema.

Te escucho. Escríbeme un mail privado desde el formulario que encontraras a continuación. Podemos trabajar juntas.

Viki Morandeira

Coach Personal

 

Lee el viejo y el Mar de Ernest Hemingway

¿Te sientes, tú, una persona roto?

La vida, a veces, nos golpea con tanta dureza, con tanta crueldad, que puede llegar a rompernos…. Hace tiempo, cuando la vida me había golpeado casi hasta romperme, leí el libro de Ernest Hemingway, El viejo y el mar

Para no pensar en mi crisis de pareja, durante esos meses, fui a la biblioteca más que nunca y leía novela, básicamente para evadirme de mi dolor, de mi realidad, aunque más no fuera por unas cuantas páginas. En este pequeño libro, que no se tarda mucho en leer y que solo leí porque no había leído nada de Hemingway hasta ese momento, una frase me ayudó en mi situación de crisis matrimonial sin buscar ayuda ahí.

-Un hombre puede ser destruido Hemingway_opt

El golpe que había recibido no podía derrotarme. Eso es lo que me decía esta frase, este libro. Para vencerme, tenían que destruirme por completo. Solo podía perder si me daba por vencida. Y así pude tener las fuerzas para volver a intentarlo cada día, para analizar mi situación desde todos los puntos de vista, para no rendirme hasta lograr mi objetivo. Como el viejo del libro, que a pesar de todo, llegó a puerto con su maltrecho barco como un héroe, vencedor, no derrotado.

Cuando nos damos por vencidos, cuando nos rendimos y dejamos de luchar… nos convertimos en seres rotos. Habrá situaciones en las que todavía puedas hacer algo, en las que todavía esté en tu mano intentar algo más, en las que aún no haya llegado el momento de darte por vencida. Inténtalo. Lucha. Descansa, junta fuerzas y vuelve a intentarlo.

Habrá momentos en los que los demás te digan que no vale la pena luchar, que no tiene sentido o que no ganarás. ¿Son acaso adivinos, videntes, tienen una bola de cristal para predecir el futuro? Las personas que te quieren, al verte sufrir, algunas veces te dirán que te rindas, te dirán que abandones, que te des por vencido. Se preocupan por ti y no quieren verte así. Por mí también se preocupaban y algunas personas me decían que me rindiera, que aceptara la derrota…. pero No. No quiero darme por vencida. No. Esa era la voz que retumbaba en mi mente.

Y estoy convencida que esa frase, de ese libro, que nada tenía que ver con mi problema, que leí solo para tener mi mente ocupada y no pensar en mi sufrimiento, tuvo un impacto decisivo en mí para no aceptar la derrota.

¿Quieres ser un ser humano roto? Entonces, ríndete. Deja de luchar por lo que de verdad amas, abandona tus sueños, conviértete en un realista y prepárate para sufrir durante mucho tiempo.

Lo que más nos pesa, al final de nuestra vida, es el remordimiento de no haber dado los pasos que deseábamos dar. Nos pesará el habernos rendido mucho más que el haberlo intentado y no haberlo logrado.

Si quieres ser un ser humano roto, acepta cualquier futuro, el que sea, sin intentar intervenir en la construcción de tu propio destino. Acepta que las cosas salgan mal y no hagas nada por lograr que sean diferentes. Acepta que una relación termine sin luchar hasta la última batalla por tu victoria.

Otra frase que me ayudó a seguir intentándolo, hasta lograrlo, fue esta…

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No estará perdida, ni ganada… créeme, hasta que no libres la última batalla.

A veces la vida nos rompe en mil pedazos… pero siempre hay dos caminos. Puedes elegir quedarte ahí, roto, rota, sufriendo, lamentándote de tu mala suerte, de tu destino, culpando a los demás por tu dolor…. y permanecer como un ser humano roto durante mucho tiempo…. o puedes elegir juntar uno a uno todos esos pedazos, aceptar lo que sucedió, y en lugar de asumir el rol de víctima, pasarte al papel de protagonista.

Al fin y al cabo, nada puede derrotarte si tú no aceptas la derrota. Nada puede vencerte si tú no te das por vencido. Nada puede hacerte fracasar si te levantas, tras la caída y juntando uno a uno los pedazos en los que la vida te haya roto, decides crecer, superar ese dolor, y que la vida tenga un nuevo sentido para ti.

¿Te has parado a pensar cómo surgen los diamantes? Llegan a convertirse en diamantes gracias a la presión y a la temperatura, a las altísimas presiones y temperaturas que soportan…. y tras el proceso, surge el material más duro de la naturaleza, cristalino, limpio, admirable…

En la vida, podemos estar rodeados de muchos diamantes, de muchas personas que se rompieron, que soportaron altísimas presiones y que han emprendido la maravillosa tarea de reconstruirse. Son diamantes, personas que conocen sus debilidades y se protegen, pero que también conocen su valor y lo muestran al mundo.

Otra de las frases que me gustaría que leyeras si estás en este momento de tu vida roto, rota, es la siguiente:

Lo que no nos mata, nos hace más fuertes.

¿Estás roto, estás destruida? ¿Qué piensas hacer, quedarte ahí, sufriendo…? A menudo, el dolor emocional es tan intenso que dan ganas de permanecer inmóvil, paralizados, sufriendo… ¿hasta cuando? Si el golpe no te mató, no te destruyó por completo, entonces, haz que te transforme en un diamante, haz que te haga más fuerte.

Encuentra un motivo para seguir adelante. Si aun no sabes para qué levantarte, en lugar de ocupar tu tiempo pensando en tu pasado, en tu sufrimiento, piensa en tu futuro… piensa cómo puedes convertir tu experiencia, el golpe que te dio la vida, en una manera para ayudar a los demás.

Tu grandeza, tu brillo, tu futuro, no va a determinarlo tu pasado, sino las ansias que tengas por salir adelante, la fuerza que pongas en recuperarte del golpe, la entrega que pongas en esta campaña, donde eres no solo capitán, sino también soldado de esta batalla.

A pesar de la dureza del golpe, siempre podemos Perdonar y Olvidar, pasar página, sanar nuestro pasado para poder vivir nuestro presente. Y también podemos no perdonar, cargar con la rabia de sentirnos victimas del otro… sin poder movernos, sin creer que podamos hacer algo para superar este dolor, ya no que es culpa nuestra, sino del otro!!

Cuando necesites sanación emocional, perdonar y olvidar, para cerrar un ciclo y retomar las riendas de tu vida, recuerda que puedes pedir ayuda. Recuerda que permanecer en el dolor y rendirse o salir adelante, fortalecida, es una decisión personal, una elección y no una obligación.

Tus emociones, todos, son válidas! ¿Pero también es válido permanecer derrotado, hundido, permitir la destrucción completa?  Posible es, porque algunas personas lo hacen… ¿pero realmente vale la pena?

Dicen que no hay mal que 100 años dure, ni cuerpo que lo resista…. Levantarnos tras un golpe, ponernos en pie tras juntar los pedazos, no solo nos devuelve la sonrisa, a veces, muchas veces, nos salva la vida.

Viki Morandeira

Coach Ontológico

En memoria de mi mejor amiga quien no pudo con el golpe de la vida.

Entrevista Televisión Española

entrevista TVE

El tema de la infidelidad es tocado en programas de televisión muchas veces y desde muchos enfoques distintos. Y para mi sorpresa, hace dos días desde RTVE se pusieron en contacto conmigo para hablar sobre este tema.

Les sorprendió, que luego de haber vivido una infidelidad, hubiera decidido estudiar coaching ontológico, inteligencia emocional y me estuviera dedicando a trabajar con mujeres para darles pautas sobre cómo superar una infidelidad en el matrimonio.

En principio, en el programa hablarían de la infidelidad, pero enfocados en las nuevas tecnologías, en la proliferación de aplicaciones para espiar a la pareja. No podía ayudarlos en esto, porque no las había usado ni tengo conocimiento sobre cuales son las que existen, pero que una mujer que ha vivido una infidelidad, la perdone, la supere y además, convierta esa situación negativa en algo positivo, parece que les sorprendió.

Sentrevista RTVEupongo que esta semana que viene emitirán el programa, en La Mañana de la 1, aunque todavía no lo sabían cuando grabamos ayer. Ojalá sirva para que muchas parejas puedan enfrentarse a su crisis por infidelidad,
juntas, sin pensar que la separación sea la única opción disponible en este caso.

Ayer, tras grabar, a pesar de tener un cierto temor, porque en realidad no se qué partes emitirán de las 2 horas que hemos estado grabando, intenté pensar en positivo, como de costumbre y enfocarme en que si exponer mi caso servía para que otras parejas pudieran seguir juntas, habría sido un tiempo bien invertido. Es necesario soñar en grande, para poder hacer algo realmente grande.

Un pasito más. Me apetecía compartirlo con aquellas mujeres que están suscriptas a mi blog, como tú, que sé que me lees.

Some sun andvitamin sea

 

La infidelidad del hombre bueno

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¿Por qué un hombre que está felizmente casado de pronto, sin buscarlo, cae en una infidelidad? No podemos decir porque se produce la infidelidad en el hombre con el 100% de certeza. Pero a lo largo de los años trabajando con matrimonios en crisis de pareja, hay una situación que se repite. Un hombre que amaba a su mujer, y con quien llevaban una relación de larga duración, de pronto se ve envuelto en una relación de infidelidad con alguien de su entorno, en la mayoría de las veces, laboral.

Porqué se es infiel en el matrimonio

Si no te ha pasado a ti, seguro que conoces a alguna amiga que le ha ocurrido. De pronto, incluso con la apariencia de ser una pareja perfecta, de muchos años, con un matrimonio sólido, el hombre comienza a comportarse de una manera extraña, más irritable, más distante, distraído, posiblemente pendiente del teléfono en todo momento, sin separarse de el, hasta que un día pide tiempo, o dice que ya no siente lo que debería sentir. Te quiero pero no te amo. Terrible y devastadora frase.

¿Qué hace que un hombre que jamás había pensado en serle infiel a su esposa de pronto se vea arrastrado a una relación incontrolable?

Esta es una pregunta para la que ni la esposa ni el esposo tienen explicación cuando se encuentran con una infidelidad de este tipo. El hombre NO estaba buscando una relación, no estaba intentando encontrar alguien con quien engañar a su esposa. Este tipo de situación ocurre “por sorpresa” para ambos. Y aunque al principio la esposa no esté enterada de la situación, su esposo está pasando por uno de los momentos más desconcertantes para él.

La infidelidad que se da en el centro de trabajo siempre ocurre sin buscarla. Uno tiene afinidad con alguien, comodidad para hablar, para escuchar sus problemas, surge la empatía, la confianza y también hay complicidad, se ríen con esa persona, o sienten compasión cuando les cuenta sus problemas y se va creando una conexión, sin darse cuenta, sin pretenderlo, sin buscarlo. Al principio, pueden incluso hablar de esta persona en casa, a su esposa, mientras aún no han empezado a “sentir” algo diferente, mientras es solo una amistad, alguien con quien se llevan bien. También puede darse con personas que ven en otros ámbitos, si viajan, el gimnasio, un bar al que acuden siempre, una clienta, una comercial… NO es alguien a quien va a buscar, sino alguien que está en contacto por otros motivos.

Esa amistad, si puede hacerle dudar de su amor hacia nosotras, porque también ocurre que nos empiezan a comparar. Ella ríe, mi esposa está siempre enfadada. Ella enfoca los problemas de una manera, mi esposa de otra. Y las personas MAS MARAVILLOSAS pueden caer en una infidelidad sin apenas darse cuenta!!!

Esta infidelidad no suele confesarse. Al principio es algo extraño, ni ellos  mismos se creen lo que está sucediendo, lo que han hecho!! Y se sienten mal, por un lado, porque están a gusto con esa persona y también pueden estarlo con nosotras. Pero comienzan las mentiras, la ansiedad, la angustia de estar teniendo una doble vida y eso les cambia la personalidad, sus actitudes hacia la esposa comienzan a ser frías, distantes. Se sienten controlados, perseguidos, con cualquier pregunta inocente que la esposa le haga, porque aunque ella no sospeche nada, ellos si saben que algo está ocurriendo y todo se lo toman como control o vigilancia, cuando a veces simplemente su esposa le pregunta a qué hora regresará a casa para preparar la cena.

Se pasan el día pegados al teléfono móvil, o no lo hacen delante nuestra, pero no lo sueltan nunca, le ponen clave y su móvil está más resguardado que un tesoro.

Si en este momento le preguntas LO NEGARA TODO. Se hará el ofendido y se alejará más de ti. Porque para el hombre, cuando no hay nada físico, no es una infidelidad. Y cuando hay algo físico pero surgió y tienen miedo de que lo echemos de casa también lo niegan. Solo lo reconocen cuando hay PRUEBAS EVIDENTES e IRREFUTABLES de que hay algo, cuando ya no les queda más remedio que reconocerlo.

Por eso, no sirve de nada que lo acuses. Lo negará y parecerá que tú eres la loca y la que le persigue y controla, cuando desde luego no estás loca, sino tomando conciencia que hay algo que no va bien, y dudas porque existen motivos razonables para dudar.

En este momento, si el te habla de ella, no es tan preocupante como si no te habla de ella. Si no te habla es señal de que se avergüenza de sus sentimientos hacia esa persona, que los juzga como algo que él “no debería sentir” y por eso ha dejado de mencionar sus conversaciones contigo.

Si una persona quiere ocultar algo, encuentra la manera de ocultarlo y hacerlo. Y cuando una persona MIENTE continuamente, se encuentra en un estado de estrés que nosotras podemos no comprender, porque no hemos hecho nada, porque no sabemos nada. Pero su agresividad si le preguntamos algo, sobre a que hora llega de trabajar, por ejemplo, y si el ese día ha quedado para verla, su agresividad es fruto de tener que enfrentarse a mentir, a engañar, y eso les hace sentir mal porque ellos NO SON MENTIROSOS. Si preguntas algo y lo notas agresivo, es necesario que le hagas ver que esas emociones son suyas, que tú no las has originado, porque muchas veces no son conscientes de esto. Si está en casa es PORQUE QUIERE ESTAR EN CASA y porque aquello sabe que no funcionará. Pero algunos, igualmente quieren “vivir” esas emociones. NO lo acuses de nada, sigamos paso a paso.

“Recuerdo que un invierno mi padre necesitaba leña, así que buscó un árbol muerto y lo cortó. Pero luego, en la primavera, pudo darse cuenta, con gran tristeza, que al tronco marchito le brotaron retoños. Mi padre dijo: “Estaba yo seguro de que ese árbol estaba muerto. Había perdido todas las hojas en el invierno. Hacía tanto frío, que las ramas se quebraban y caían como si no le quedara al viejo tronco ni una pizca de vida. Pero ahora advierto que aún alentaba en él la vida.” Y volviéndose hacia mí, me aconsejó: “Nunca olvides esta importante lección. Jamás cortes un árbol en invierno. Jamás tomes una decisión negativa en tiempo adverso.

Nunca tomes las más importantes decisiones cuando estés en tu peor estado de ánimo. Espera. Sé paciente. La tormenta pasará. Recuerda que la primavera volverá”.

Autor desconocido

caratula libroSi no se toman decisiones, si no se emprenden acciones, un matrimonio perfecto puede convertirse en uno encaminado al divorcio. Mi esposo y yo pasamos por esta situación. Y se perfectamente el dolor que produce una crisis de este tipo. No es fácil superar esta etapa, pero se consigue. Cuando estaba luchando por entender qué le pasa a mi esposo, leí en uno de los tantos libros que devoré, que la infidelidad se superaba en un 35% de los casos.

Si otros podían, yo estaba dispuesta a lograrlo. Incluso con todo en mi contra, finalmente lo logré. Ese año celebramos 21 años juntos. Y este año, los que celebraremos serán 30.

Aunque el desconcierto no te deje pensar, hay respuestas, hay soluciones, se puede.

Viki Morandeira

Coach Ontologico

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