Mudanza

NUEVA WEB

CRISIS DE LOS 40

Vacacionesen la playa y mucho Yoga.

Anuncios

Pensamientos distorsionados y Pareja

engagement-1718244_640

Uno de los puntos que me fue más útil a la hora de comprender la crisis de los 40 de mi esposo fue estudiar sobre las Distorsiones Cognitivas. Jamás se me había ocurrido pensar que la mente puede estar “distorsionada”. Yo veía la realidad desde mi punto de vista, desde mi mente, incluso desde mis propias distorsiones cognitivas, y mi esposo lo hacía desde la suya, desde sus pensamientos, que en algunos puntos también podían estar distorsionados. Antes de esto, solo podía decir, “no entiendo a mi esposo”. Y si yo no cambiaba el enfoque, ¡¡no había forma de entenderlo!!

Nuestra forma de pensar, a veces distorsionada, da lugar a conflictos, mal entendidos, peleas innecesarias. Y esto es algo que te ocurre a ti también, que le ocurre a tu pareja, a todas las mentes del planeta. Hagamos un breve resumen de los 10 tipos de Pensamientos distorsionados y su relación con los conflictos de pareja. En este artículo puedes leer más sobre el tema y tienes un enlace por cada tipo de pensamiento distorsionado. Cuando termines con el artículo de hoy, puedes regresar y seguir ese enlace para profundizar en el tema.

PENSAMIENTOS DISTORSIONADOS Y PAREJA

1.- PERSONALIZACIÓN

Nuestra mente “razona” de manera incorrecta, sacando conclusiones en las que erróneamente, atribuye a otros la responsabilidad sobre algo, o se atribuye a uno mismo el origen de algo. Si uno siente que ha sido el responsable, surge la culpa, la ansiedad. Si considera culpable a otros, produce enojo, presión para que el otro se retracte o solucione lo que ha hecho mal.

Analicemos este punto con ejemplos concretos.

“Yo no puedo darle un hijo a mi pareja, por eso es infeliz”

“Mi esposo está serio, ¿qué le habré hecho para que se enoje conmigo? 

Cuando personalizamos, cuando “decidimos” que la situación ocurre como nosotros la estamos “deduciendo”, nuestros actos son el reflejo de esa deducción, de ese pensamiento irracional, y añadimos otro error, por ejemplo, dejar de dar amor a nuestra pareja, para que se desenamore y se busque otra persona con quien sí pueda tener un hijo. O buscar hablar con la pareja para  intentar adivinar qué hemos hecho mal, o enfadarnos, porque no hemos hecho nada para que tenga esa cara larga, cuando lo que le ocurre no tiene nada que ver con uno, sino con su trabajo, por ejemplo.

Creemos que nuestro razonamiento y nuestras deducciones son ciertas, creemos a nuestra mente, y si hemos personalizado, muchas veces te aseguro que no estarás en lo cierto. No somos el centro del universo del otro.  Y su enfado, por ejemplo, puede tener cientos de razones y ninguna relacionada contigo. Si no sabemos, o no entendemos, preguntemos en lugar de confiar en una deducción que puede ser errónea. 

2.- POLARIZACIÓN

En algunas ocasiones vemos la realidad como dos extremos. O es Negro o es blanco. Nuestra mente interpreta las situaciones, o juzga a las personas, sin término medio, de forma absoluta. Alguien es bueno o es malo. Por lo general, podremos identificar un pensamiento distorsionado de este tipo por el uso de las palabras “todo”, “nada”, “nunca”, “siempre”, “nadie”, “todos”.

Pongamos un ejemplo.

“¡¡Nunca te acuerdas de mi!! Solo piensas en ti.  “

“Siempre me está riñendo”

Cuando evaluamos una situación de forma absoluta, sufrimos en un grado máximo. No olvidemos que el lenguaje es generador de realidades. Si tu pareja utiliza mucho los términos que nos muestran que “polariza”, seguramente está sufriendo y puede que no haya sido capaz de explicarte la magnitud de su sufrimiento. Hay infinidad de grises, pero la forma de ayudarle a entender su distorsión cognitiva no es “negando” lo que dice. Es aprendiendo a comunicarse de una manera nueva. Ayudándole a ver que no es “siempre”, ni tampoco “nunca”. Hablando de momentos concretos. Dándole su parte de razón.

Comprender los pensamientos distorsionados del otro ayuda a comprender sus emociones. Este es uno de los puntos más importantes en el trabajo que hacemos para evitar un divorcio. Poder  comprenderse y mostrarle a la otra persona que hemos comprendido.

Si partimos diciendo, “Tú estás mal, eso no es así”, poco vamos a poder resolver.

3.- ETIQUETACIÓN

“¡Soy una persona tonta! ¿Cómo me dejo hacer algo así?” 

“Es un desordenado, nunca pone las cosas en su lugar”

A menudo, este tipo de pensamiento distorsionado está estrechamente ligado a la sobregeneralización, a juzgar al otro de manera “global” por algunos hechos concretos. Por ejemplo, si alguien llega 3 de 10 veces tarde, calificarlo como impuntual y “colgarle” esa etiqueta.

Cuando nos etiquetamos a nosotros mismos, nos limitamos e impedimos cambiar. Cuando etiquetamos a los demás, juzgándole, los tratamos como si “siempre” fueran esa conducta que hemos etiquetado. Esto, a la larga, genera roces y conflictos en la pareja, porque el otro ser niega a cargar esa etiqueta, que en general, no es una etiqueta positiva, un halago, sino una crítica o juicio negativo sobre su comportamiento.

Mejorar una relación de pareja requiere aprendizaje, comprensión, requiere poder conocerse a uno mismo y comprender sus errores, requiere comprender al otro y entender en qué momento su actitud es consecuencia de lo que yo hago o digo. Requiere mejorar la comunicación asertiva, para poder decir que NO sin miedo a perder el amor del otro, para no sentir que se nos obliga a hacer algo que no queremos hacer. Una relación mejor, se da entre dos personas que mejoran, que aprenden y crecen, que aumentan su inteligencia emocional y que aprenden a escuchar a su mente sin dar por hecho que todo lo que su mente dice o piensa será cierto.

NO creas todo lo que tu mente te dice, tal cual lo dice, porque muchas veces puedes tener un pensamiento distorsionado. NO te tomes al pie de la letra lo que te dice tu pareja, porque sus pensamientos pueden estar distorsionados. NO te defiendas, intenta comprender.

Los 7 pensamientos distorsionados restantes, que podemos analizar en relación a la pareja, y que dan lugar a conflictos son:

4.- SOBREGENERALIZACIÓN

5.- VISIÓN CATASTRÓFICA

6.- FALACIA DE CAMBIO

7.- RAZONAMIENTO EMOCIONAL

8.- LOS DEBERÍA/S

9.- RECOMPENSA DIVINA

10.- INFERENCIA ARBITRARIA

Si quieres comprender a tu pareja, es necesario también comprender la manera en que piensa, y la manera en que reacciona, analizando si su reacción es una consecuencia de la forma en que tú le hablas, le tratas o es consecuencia de las etiquetas que te ha puesto.  Podemos hacerlo. En poco tiempo, profundizando en este y en otros aspectos claves para mejorar una relación, podrás ver cambios y muy buenos resultados. El amor solo no basta. Con el amor simplemente no alcanza para sostener una relación a largo plazo. Somos seres emocionales, complejos, que pasamos por crisis personales, de madurez, y si nuestro deseo es pasar todo esto juntos, es necesario aprender a hacerlo.

Viki Morandeira

Coach Ontológico

Un hombre a corazón abierto

Solemos creer, pensar, saber… que los hombres no son dados a hablar de sus sentimientos, de expresar sus emociones, pero eso no es así. Un hombre busca expresarse, lo intenta, pero cuando luego de varios intentos y de sufrir, se desilusiona, entonces se cierra y deja de expresarse. Si te preguntas, ¿cómo entender a mi esposo? Quizás sea bueno recordar que para entender primero hay que comprender.

Obviamente no todas las situaciones son iguales, cuando hay una crisis de pareja, pero en general, tampoco son tan diferentes unas de otras. A menudo cometemos los mismos errores en el matrimonio que otras parejas y poder mirar desde fuera, ayuda a que resolvamos dentro.

Lo que vas a leer a continuación es el dolor de un hombre que ama a su esposa y que ha llegado a pensar en separarse, porque está agotado, porque la necesita y no la encuentra, porque quiere comunicarse y no lo consigue….

Mi mensaje, en respuesta a uno suyo, concluía así:

– Hay algo que tenemos que pensar y muy seriamente. ¿Cambia algo si tú siempre haces o intentas lo mismo? Decía Einstein que Locura es hacer siempre lo mismo, esperando un resultado distinto. Nada cambia, si yo no hago un cambio. Tu pareja NO ES CONSCIENTE de la realidad en la que vives con estas discusiones, NO QUIERE LASTIMARTE, ni se le ocurriría por la cabeza hacer algo que les puede llevar al divorcio, PERO SIN SABER, LO ESTÁ HACIENDO. En este momento, ya has comprobado que hablar no sirve. Escríbele. Siéntate delante de una página y ÁBRELE TU CORAZÓN.

Su respuesta, donde se puede ver el dolor que está viviendo, es la siguiente:

Lo que dices es correcto, se que no quiere lastimarme, se que me quiere no tengo duda, y yo de igual manera no la quiero lastimar y la amo.

Durante años ambos hemos participado en este tipo de actitudes sin darnos cuenta que nos esta llevando al fracaso como pareja y como familia, no nos hemos dado cuenta que vamos a hacer pagar a nuestros hijos nuestra falta de capacidad para expresar sentimientos y en su lugar atacar sin ver realmente lo que siente la otra parte.

Como comentas no soy perfecto y ella tampoco. Lo entiendo perfecto y yo estoy en la mejor disposición de arreglar mi matrimonio, sin embargo he llegado al punto donde inclusive he pensado en separarme.

Esto ha llegado al grado en el que yo ahora me siento completamente abandonado, ya no estamos juntos en la intimidad,  me han retirado todo el contacto durante mucho tiempo.

Como un ejemplo le he dicho que eso me hace sentir abandonado, me hace sentir feo, me esta pegando en la autoestima que me hace pensar que no me quiere.

Y a cambio recibí los mismos reproches y ataques de siempre, después de escuchar eso de verdad me hierbe la sangre, no le importa lo que siento le importa lo que hice en el pasado y justifica su falta de atención culpándome a mi.

Yo he tenido muchos errores y he hecho lo necesario para cambiar lo que he podido sin embargo no puedo pagar por ellos cada vez que se tiene una diferencia o expreso lo que siento.

Aquí el problema para mi es que ella se centra solo en mis errores y no voltea a ver que los dos estamos participando y ella jamas acepta que lo que hace ella lo decide también, simplemente ella no participa en nada y parece ser que esta sentada en una silla viendo como su esposo , según ella, le arruina la vida.

Esto me ha llevado a ignorarla, a veces no soporto que me hable, estoy de mal humor en muchas ocasiones, simplemente estoy enojado y se que este enojo mio también la afecta de regreso, es una bola de nieve que crece y crece de ambos lados.

Hemos podido hablar un poco ya que había tomado la decisión de irme por un tiempo de la casa, estoy harto de tanta pelea que no lleva a nada y que simplemente empeora la relación, en ese momento pudimos hablar pudimos llorar, pudo escuchar un poco lo que siento de mi lado y tal vez entiendo que ella también esta aquí en esta relación participando. se lo dije claramente también participas en esta relación espero de verdad lo haya entendido.

Después de eso tome la decisión de no irme, de seguir adelante pero tengo muchísimo miedo a que esto siga igual.

No quiero volver a sentirme rechazado. no quiero volver a sentirme atacado. no quiero ser siempre el malo de su película y sobre todo no quiero vivir enojado.

Las noches son un infierno ver como se duerme cuando desde en la mañana o tarde le hago saber que quiero estar con ella, que necesito estar con ella. Ver películas es ya odioso, estar en el cuarto platicando de lo que sea simplemente es algo que no quiero hacer y se que ya prefiero ver mi teléfono, irme a terminar con mi trabajo, estar ahí sin respuesta es insoportable.

Como dices querer obtener un resultado diferente haciendo las mismas cosas es una locura, yo estoy dispuesto a hacer lo necesario y mi miedo más grande es tener que hacer el cambio en soledad, que yo tenga la carga de todo y que todo dependa de mi.

Es terrible querer arreglar las cosas y recibir estas respuestas yo lo que ya entiendo es “TU ERES EL CULPABLE DE TODO LO QUE ME PASA Y HAGO”

Simplemente no puedo ser el único que tenga que salvar esta relación, y que tenga toda la responsabilidad de ello. Este pensamiento me lleva a pensar en rendirme y mejor estar solo…

Lo que más me duele ahora son mis hijos no puedo ahora con el pensamiento de no estar con ellos. ¿Con que cara les voy a decir cuando me pregunten por que perdieron a su familia como ahora la tienen que fue por que no supimos resolver conflictos y no por falta de amor?

Amo a esta familia amo a mi esposa y me siento solo en la lucha

Este mensaje, es el sentir de muchos hombres, sin que nosotras seamos conscientes. Es un profundo dolor, pero sobre todo, una profunda necesidad de estar con la persona que aman, sin guerras, sin conflictos, sin discusiones, solo amándose, desconectándose de la realidad, pero no con una película, sino entrelazando sus brazos, sus cuerpos.

Este mensaje, es el que escribirían muchos esposos si pudieran enfrentar al dolor que sienten, abriendo su corazón como lo ha abierto esta persona.

Aquí no hay buenos y malos, no hay una víctima y un verdugo, no se trata de decidir quien hace más daño o quien cometió más errores. Se trata de ponerse los dos a remar, en el mismo barco, hacia la misma dirección, escuchando al otro, porque si habla, es porque realmente hay algo importante que quiere decir, que necesita ser escuchado y para lo que necesitamos encontrar juntos una solución.

Amar, a veces duele, pero podemos aprender a amar, y que ya no sea necesario el dolor.

Viki Morandeira

Coach Ontológico

 

Si estás en esta situación, el dolor es inevitable.

breakup-908714_640

Una vez que una crisis de pareja llega a tu vida, tu mente cambia. Parece increíble, que antes de que tu relación estuviera en serios problemas no fueras consciente de cuestiones que tras una crisis matrimonial son tan lógicas. Casi resulta absurdo no haberlo visto antes. Pero cuando tu pareja te pide tiempo, te dice que no sabe si te quiere, o directamente dice que se va de casa la situación es devastadora.

Te entiendo, se lo que estás viviendo, porque además de estar especializada en restaurar matrimonios que pasan por este tipo de crisis, yo misma la he vivido en mi propia piel hace 9 años y se lo doloroso que resulta todo, lo desesperante que es ver a tu esposo frío y distante. Se lo desesperante que es desear que reaccione, presionarlo para que apueste por la relación, pero solo lograr más frialdad y más lejanía. Al principio también cometí esos mismos errores, hasta que comencé a comprender que la situación no era como yo la veía, ni era como mi esposo me la estaba contando.

No tienes que resignarte a que todo acabe así, siendo dos extraños y con odio y rencor hacia tu pareja por lo que estás viviendo. Tienes derecho a querer apostar por un futuro juntos, incluso aunque amigos y familia te digan que lo dejes, que no te mereces que te trate así.

En principio, hay que saber que no te dirá: Luchemos por la relación. No puede hacerlo, porque en su mente se han creado una serie de disonancias cognitivas, que le dicen que tiene derecho a separarse.

En segundo lugar, es necesario asumir que tu esposo cree que no vas a cambiar. Si hemos actuado de una manera durante 20 años, ¿como vamos a cambiar? Pues la verdad es que resulta mucho más sencillo de lo que podemos imaginar. Cuando comprendemos que algo hace daño o está mal, lo cambiamos de inmediato. NO somos tontas!!! Ni mucho menos seres crueles que repetiríamos algo a sabiendas de que eso le hace daño a nuestros seres queridos, ¿verdad?

Pero no se convencerá de tus cambios dialogando, sino viéndolos, viviéndolos. Si están conviviendo juntos, es una oportunidad para poder MOSTRARLE que las personas SI CAMBIAN, y así lograr que dude. Porque una vez que se inicia esta crisis y creen que la solución para volver a ser felices es separarse, tu objetivo, mi objetivo con mis clientas, no es convencerle de que se quede, no es que te diga que te ama con locura, no es que te diga que se equivocó y que quiere luchar por el matrimonio, porque eso no va a ocurrir. Nos gustaría, nos haría felices, y aliviaría mucho nuestro dolor, pero eso no va a ocurrir por lo menos durante un tiempo. Lo que si podemos conseguir y es nuestra principal meta, es lograr que DUDE.

En nuestro trabajo juntas, podemos sembrar dudas, para que el mismo tome la decisión de darle una oportunidad nueva a la relación.

NO hay que convencerlo, rogándole, ni enfadándonos, ni haciéndole creer que nos van a perder, sino, lograr que dude. Sembrar una duda, en la que sienta, ¿y si me equivoco al separarme? ¿y si podíamos ser felices? ¿y si puedo volver a ser feliz con ella, sin romper mi matrimonio, sin que mis hijos sufran?

Esta duda tiene que ser tan grande, tan presente, que el empiece a prestarle atención a diario, alimentándola hasta que finalmente de el paso y comience a apostar por la relación.

El futuro no está escrito. Cuando mi esposo me pidió el divorcio, luego de 21 años y con tres hijos hermosos, quedé en shock. Yo era feliz , no podía creer lo que estaba sucediendo, lo que el me estaba haciendo. Y en busca de respuestas fui comprendiendo que yo tenía mucho más poder del que me imaginaba para escribir mi futuro. Si me quedaba llorando, tirada en la cama, lamentándome por lo que me estaba haciendo, ya lo había perdido.

En cambio, busqué aprender, comprender, mirar hacia adentro de mí misma, asumir mis errores, ser mejor persona, comprender en qué aspectos yo había sido difícil para mi esposo, busqué entender qué había detrás de sus quejas, de sus malas caras, para entender en qué aspectos no era feliz y cuál era mi parte de responsabilidad en esa infelicidad.

Si para ti vale la pena, entonces hazlo, no te rindas. Lo más importante es que puedas estar en paz con tu corazón, pase lo que pase. Porque incluso cuando con alguna clienta no conseguimos restaurar su matrimonio, incluso ahí, nuestro trabajo es muy efectivo porque el duelo se hace más llevadero y más corto, porque no pierden su autoestima, porque aprenden a comunicarse con asertividad, porque mejoran en empatía y en inteligencia emocional, y porque pueden llegar a la noche y dormir tranquilas, sabiendo que ellas han dado el 100%.

Esta crisis, que podemos decir que es una crisis de los 40, una crisis de la mitad de la vida, que afecta al matrimonio, no llega sola. En la gran mayoría de los casos llega con otro “síntoma”, una infidelidad. Por esto es tan desconcertante. ¿Cómo me puede estar haciendo esto a mi, con todo lo que yo le he querido? Es complejo entenderlo, pero sobre todo, muy doloroso vivirlo.

Tu esposo no buscó una infidelidad, Sino que se encontró en esa situación, de pronto, sin saber siquiera cómo la comenzó. En mi caso y en el de la gran mayoría de los casos con los que trabajo, la infidelidad se da con alguien del trabajo. NO están mal y empiezan a buscar un reemplazo para nosotras, no. Están “medio mal” y entablan una amistad en la que se crea confianza, se sienten identificados, o comparten algunos aspectos relevantes, se sienten escuchados, les ayuda a evadirse de la realidad. Y como escoba nueva siempre barre bien, al principio, sin apenas conocerse, esa persona ha sido idealizada. Al ver similitudes entre ambos, destacan las diferencias que tienen con nosotras, nos comparan, todo lo que hagamos o digamos comienza a molestarles, se ponen irritables, ariscos, agresivos, y en casa hay más conflictos de lo habitual, con lo  que empiezan a alimentar la idea de que nos llevamos mal.

La infidelidad, en este momento, cuando estamos en shock porque no saben si nos quieren o no saben lo que hacer con sus vidas, llega como otro nuevo golpe. Es la segunda ola del tsunami, que puede arrasarnos emocionalmente, tanto como la primera.

La infidelidad es un síntoma más de una persona que está en crisis personal, con su vida, con su propia vida, donde se cuestiona todo lo que  ha hecho y vivido, donde las situaciones en las que NO ha hecho lo que deseaba están teniendo mucho más peso que los momentos felices, donde si han tenido una gran distancia en lo sexual, en lo emocional, se imagina que es joven y no quiere verse como un anciano que ni tiene sexo ni disfruta de su vida. NO quiere verse como un matrimonio de ancianos, que solo están el uno junto al otro, sino que quiere sentirse vivo, sexualmente activo, viviendo situaciones atrevidas, porque en unos pocos años si cree que será muy viejo para todo esto.

El futuro no está escrito. Ahora, si la vida te ha enfrentado a esta crisis, hay dos caminos, aceptarlo, bajar los brazos y dejar que las cosas sucedan, o no aceptarlo, buscar ser parte de la solución y tratar de escribir tú, con tus decisiones y acciones, el futuro que deseas para ti. Eres libre. Es tu vida. Es tu decisión. En cualquier caso, los próximos meses no serán agradables, tanto si logras recuperar tu matrimonio , como si te separas, los próximos meses serán emocionalmente muy duros, no hay forma de evitarlo. Pero si hay forma de evitar el remordimiento de no haberlo intentado, de no haber hecho lo suficiente, y esa forma es haciéndolo.

Estoy a tu disposición si quieres que te guíe y te enseñe a ser parte de la solución. Podemos trabajar juntas. Para eso, puedes enviarme un mail, de forma privada, desde este formulario y comentamos la metodología de trabajo, tiempos, honorarios, etc.

 

Viki Morandeira

Coach Ontológico

http://www.vikimorandeira.com/metodologia-de-trabajo/

¿Has olvidado Amar?

img_2099

Uno de los pasos que damos en el proceso de recuperación de una relación en crisis de pareja es centrarnos en el amor. Cuando una mujer está trabajando conmigo para evitar que una crisis acabe con su matrimonio, parece obvio que ama a su pareja. ¿Pero su pareja se sentía amada? Para trabajar este aspecto de un matrimonio en crisis, tenemos un libro y un test que nos ayudan a enfocarnos en cómo amamos y en cómo se pudo sentir el otro con la falta o el exceso de amor. Una relación tiene dos personas y ambos somos responsables, en un 50%, de que nuestra relación funcione o caiga en la rutina y el desgaste. Pero a pesar de que no depende solo de una persona, si yo hago mi 50% a la perfección, al 100%, entonces mis cambios positivos generarán cambios constructivos en mi pareja. Con esta premisa trabajamos.

Los 5 lenguajes del amor, de Gary Chapman  llegó a mi gracias a una amiga, que al hablarle sobre nuestra crisis de pareja, me lo trajo un día. Más tarde supe que ella ya había pasado por una crisis en el matrimonio. ¿Por qué es útil para salvar saber cómo salvar un matrimonio leer este libro? Porque nos hace prestar atención a un aspecto de la relación que generalmente, en matrimonios de larga duración, es un aspecto que hemos descuidado.

Si mal no recuerdo, en el libro también se incluye un test. A mis clientas siempre se lo envío para que lo puedan realizar y así trabajamos este tema. El test de los 5 lenguajes del amor sirve para poner nuestra atención en un aspecto importante en las relaciones conyugales. Todos los lenguajes del amor son necesarios en una relación, incluso aquel en el que según el test nos pueda haber salido una baja puntuación. La combinación de los 5 lenguajes hace que uno sienta que es amado por la otra persona. Cuando nuestra pareja nos ama utilizando estos 5 lenguajes, nos sentimos amadas. Aunque podemos pensar que “amor” es algo que se siente, en realidad, el amor es algo que se hace, es algo que se acciona. Porque amar no es un sentimiento, sino una acción. Es un verbo.

En las relaciones de larga duración fallamos al conjugar el verbo amar por ingenuidad, por descuido, por que creemos que somos especiales y que aunque a nuestro alrededor la gente se divorcie, eso no nos pasará,  porque nosotros “nos queremos”, porque hemos puesto a nuestra relación y a nuestra pareja en un pedestal de perfección y ahí se ha quedado mientras nuestro tiempo lo ocupamos en trabajar, los niños y las obligaciones… Y pensando así, cometemos errores, dejamos de alimentar el amor, dejamos de accionar este verbo.

Las palabras de afirmación no dichas pesan en nuestra pareja. Y si a eso le sumamos que por lo general siempre es más habitual señalar los errores del otro que sus virtudes… aún estamos vaciando más el tanque del amor. Olvidamos decir gracias a la persona que más queremos y se lo decimos a desconocidos… Nuestro diálogo puede estar centrado en problemas y preocupaciones, en lugar de reforzar nuestra autoestima mutuamente con un: ¡Que bien lo haces, Gracias! . La gratitud es también una manera de afirmar a nuestra pareja. 

El contacto físico que al principio de la relación podía ser constante, diario, continuo, con la rutina, las peleas tontas, las obligaciones y el estrés se va limitando a un beso al despedirse y a unos encuentros sexuales que pueden ser cada vez más esporádicos. El cansancio se convierte en una justificación que vemos como obvia para no tener intimidad con nuestra pareja, sin darnos cuenta que eso no hace que la otra persona deje de necesitar o deje de desear ese momento de conexión íntima. Creemos que comprende que estamos agotadas, y si, puede comprenderlo. Pero cuando es algo diario, casi algo constante, la comprensión deja lugar a la frustración, a ese dolor intenso que produce el rechazo. Y esto puede darse en ambos sexos. Aunque se suelen contar chistes en los que a la esposa le duele la cabeza, también se da el caso contrario, quizás en menor proporción, pero existe.

El tiempo de calidad compartido, cuando ambos trabajamos y tenemos hijos, una casa, y estamos quemados porque adaptamos nuestra familia, nuestra pareja, al tiempo libre que nos dejan el trabajo y las obligaciones, ese tiempo, cada vez es más escaso y de menos calidad. La relación se va resintiendo cuando no hacemos tiempo para un paseo juntos o cuando no buscamos un hueco en nuestra agenda para simplemente dedicarnos tiempo de calidad el uno al otro. No hace falta viajar, ni nos sirve como justificación para no amar en este lenguaje, que no tengamos tiempo o dinero. Si ponemos como prioridad nuestra relación y no como  algo seguro, así siempre haremos tiempo y encontraremos la manera de alimentar el amor con tiempo de calidad.

Los actos de servicio, esos gestos de amor con los que le demostramos a nuestra pareja que nos gusta verle feliz, que nos gusta darle atenciones y mimos, los vamos perdiendo por dos motivos, falta de inteligencia emocional y no darle prioridad a seguir atendiendo con amor a la persona que amamos. Falta de inteligencia emocional, que genera discusiones, tensiones, interacciones que no son positivas en el día a día y que hacen que pensemos, si él no piensa en mi, ¿porque tengo yo que pensar en él y llevarle el desayuno a la cama? o yo trabajo igual que él, por qué tengo que cocinar yo siempre. o él nunca hace tal cosa por mi, porque voy a tener que ser yo siempre la que pone más en la relación? O cómo me he enfadado con el porque no ha hecho tal cosa, ahora no hago yo tal otra cosa por él. En lugar de dar más, comenzamos a dar menos y eso vacía el tanque del amor del otro.

Los regalos, incluso aunque la gran mayoría de las personas tienen una puntuación baja en este apartado del test, por lo general también es importante este lenguaje del amor. Si en 20 años juntos o en los últimos años, no hemos tenido detalles, presentes, regalos en fechas especiales, y de pronto en un momento de crisis personal, se encuentran con una persona que es detallista en los regalos, que los escoge y acierta, que se toma el tiempo y el trabajo de comprar algo especial, entonces comienzan a pensar que NUNCA le hemos comprado nada, aunque le hayamos comprado millones de cosas a lo largo de la vida compartida!!!

Este test sirve para conocer nuestro lenguaje del amor y para saber en qué momentos hemos podido reaccionar mal porque nos faltaban gestos de amor de parte de nuestro esposo. Y también nos sirve para analizar en qué momentos nosotras no hemos llenado el tanque de amor de nuestra pareja y cuál ha sido el lenguaje que menos hemos “hablado”, que más hemos podido descuidar.

También es importante tener en cuenta que SOMOS DIFERENTES, que las personas no sentimos igual en iguales situaciones. Para una persona puede no ser tan doloroso que haya menos tiempo de calidad o menos contacto físico que el que le gustaría, pero para la otra persona puede ser demoledor, más si está en una situación de crisis de la mitad de la vida.

Para recuperar una relación que se ha visto afectada por una crisis y donde el tanque del amor ha podido estar bajo mínimos, tenemos que tener en cuenta siempre que si hemos actuado en los últimos años de una manera, a nuestra pareja le costará creer que podemos cambiar  y a pesar de comprender y hacer los cambios necesarios para mejorar la relación de pareja, a nosotras nos costará que vea que hemos cambiado. Pero que cueste no significa que no sea posible. Es perfectamente posible, requiere comprender bien lo que ocurre, además de tiempo y paciencia.

Viki Morandeira

Coach Ontológico

Reconstruyendo parejas

Con el amor no basta

Algo que no solemos tener en cuenta, cuando estamos felizmente en pareja, es que con el amor no basta para mantener unida una pareja. Una crisis puede desatarse delante de nuestros ojos sin que siquiera hubiéramos anticipado que nos podía suceder.

Ingenuamente, creemos que porque nos amamos, nada puede separarnos. Y tristemente, la realidad es otra. En España, por ejemplo, más de 100.000 parejas que estaban felizmente casadas, se divorcian cada año. ¿Se habían dejado de amar? ¿Por qué se separa una pareja? ¿Porqué si yo creo que le amo y que él me debería amar, estamos en una crisis de pareja?

Uno de los puntos que hay que tener en cuenta. Aunque yo crea que es posible recuperar el matrimonio, que nuestros conflictos eran por tonterías, que no es tanto como para divorciarnos, nuestra pareja puede tener resistencia al cambio. Está claro que si hemos entrado en crisis, aunque no seamos la persona que expresa que ya no siente lo que debería sentir, algo hay que hacer. Y esos cambios serán los que puedan dar lugar a una relación nueva.

Esto es algo que compruebo con gran satisfacción cuando recibo mails de antiguas clientas, como el siguiente mensaje que he recibido hoy.

testimonio pau

Cuando deseamos recuperar nuestra relación, no siempre nuestro esposo estará dispuesto a ir a terapia de pareja. Pero incluso aunque no lo haga, si tú te decides a aprender cuáles han sido los problemas que han desgastado la relación y haces cambios constructivos,  eso llevará a tu pareja a hacer cambios positivos.

El camino para recuperar una relación de pareja requiere tener comprensión, paciencia, una correcta actitud y esperanzas.  En unos meses, lo que hoy te está doliendo tanto y te hace ver tu futuro negro, al borde del abismo, en un tiempo puede haber quedado atrás y puedes agradecer que esta crisis haya “sacudido” tu vida porque gracias a ello han logrado una relación mejor. Este es mi trabajo. Lograr acompañar a cada mujer con la que trabajo en el camino hacia una pareja mejor, ayudándole a comprender, a actuar con paciencia, a hacer los cambios con una actitud correcta y a no perder las esperanzas.

Es posible que tu pareja tenga resistencia a creer que la relación puede mejorarse. Lo más habitual es que crea que “las personas no cambian”, que si hemos sido de una manera durante años, no hay manera de que cambiemos.  La resistencia de nuestra pareja a creer que podemos recuperar la relación y volver a ser felices puede dividirse en 4 tipos de argumentos. Incluso nosotras mismas podemos identificarnos en estos argumentos pesimistas, incrédulas ante la posibilidad de VOLVER a ser QUIENES ERAMOS.

Argumentos derrotistas

  • Nada de lo que hagamos puede hacer que nuestra relación mejore.
  • Mi pareja no va a cambiar.
  • Mi pareja no quiere colaborar, y sola/o no puedo hacer nada.
  • Ya he sufrido demasiado, no tengo fuerzas para seguir intentándolo.
  • No  creo ser capaz de cambiar.
  • Hasta ahora no hemos podido lograrlo, ¿como vamos a poder mejorar nuestra relación?

Argumentos con auto justificación

  •  ¿Como no comportarme así luego de lo que me ha hecho?
  •  

    Es normal reaccionar como yo he reaccionado en esta situación.

  • Me está haciendo tanto daño, que se merece sufrir.

Argumentos Si tu no..yo tampoco

  • Yo siempre he sido quien ha puesto más en la relación, ahora le toca a él/ella.
  • Mientras el/ella no de el primer paso, yo no daré ninguno.
  • No es justo. ¿Porqué yo debería hacer todo el trabajo?
  • En el pasado me ha hecho mucho daño, ahora le toca a ella/el pasar por lo que yo he pasado.
  • ¿Y si mi pareja no se compromete igual que yo a salvar el matrimonio?

Argumentos el problema lo tienes tú

  • Yo no soy el problema en la relación, el problema es la conducta de mi pareja.
  • A mi no me pasa nada, yo soy feliz, si el/ella es infeliz, será quien tiene que hacer cambios
  • Mi pareja no sabe perdonar, solo tiene odio y rencor y ese es nuestro problema.
  • ¿Qué hacemos cuando comprendemos que estamos en plena crisis y que incluso con todo el amor que tenemos por nuestra pareja, no basta para mantener la relación a flote?

Dejar de tener miedo a intentarlo. Dejar de argumentar con opiniones derrotistas, darle una opción a la esperanza, implicarnos, al 100%, en lograr aprender y hacer cambios constructivos en la relación. Gran cantidad de conductas, habituales, del día a día, pueden ahora ser los argumentos de nuestra pareja para afirmar que no tiene sentido seguir juntos.

Cuando mi esposo me pidió el divorcio, hace 9 años, no estaba dispuesta a aceptar que la relación hermosa que habíamos tenido durante 21 años se acabara así, sin más, odiándonos para siempre, cuando nos habíamos prometido amor por siempre. Aunque su decisión parecía firme, aunque tenía argumentos derrotistas para no apostar por nosotros, aunque no pusiera nada de su parte, yo estaba en mi derecho de hacer todo lo que estuviera en mi mano para salvar nuestra familia. Y fue difícil, doloroso, muchos días quise tirar la toalla, pero volvía a levantarme.. hasta que finalmente sucedió. Nueve años después puedo decirte que los dos nos alegramos de que yo no me hubiera rendido.

Si estás pasando por una crisis de pareja, si tu esposo está en una relación de infidelidad, en torno a la mitad de la vida, en una crisis de los 40, si realmente quieres salvar tu familia, podemos luchar juntas.

Muchas otras personas, muchas otras parejas, antes que la tuya, hemos pasado por crisis. Casi siempre nos enteramos cuando una pareja amiga se divorcia, porque es evidente, pero crisis hay en todas las parejas, que acaben en divorcio o no, muchas veces está en nuestra mano. El futuro no está escrito. Podemos trabajar juntas para que en tu futuro acabe diciendo..Y fuero felices por siempre.

30 años (1)

Viki Morandeira

Coach Ontológico

Guiándote hacia la recuperación y mejora de tu pareja

¿Por qué nos quedamos con la explicación más dolorosa?

como perdonar y olvidar la infidelidad

Cuando nuestra relación de pareja comienza a estar en problemas, quizás por una crisis emocional de los 40 años de nuestro esposo, por una crisis matrimonial de cualquier tipo, es probable que nuestra mente no pueda dejar de pensar en negativo.

Resulta muy doloroso pensar que nuestra pareja pueda acabar, todo lo interpretamos de manera que nos quedamos con la peor de las interpretaciones y eso nos hace sufrir. Con mis clientas suelo compartir este texto, que figura como un chiste en muchos lados pero que no tiene mucha gracia cuando hacer algo así, cuando pensar algo así, se ha convertido en lo habitual y solos nos genera dolor.

Diario de Ella – Diario de él.

El sábado por la noche mi pareja estaba muy rara. No sé qué le ocurría.

Habíamos quedado en vernos por la tarde, para tomar algo. Yo había estado de paseo con unas amigas y pensé que estaba raro quizás por culpa mía porque me retrasé, pero él no dijo nada, me saludó, serio, sin más, sin hacer ningún comentario.

La verdad que parecía no estar ahí, me escuchaba y contestaba con monosílabos, no teníamos una conversación muy animada, así que le propuse ir a otro sitio, para ver si estaba incómodo por el lugar. Era la hora de cenar, así que fuimos a un restaurante y él seguía portándose de forma extraña.

Seguí igual, como ausente. Dije un par de cosas absurdas, estaba nerviosa e intentando animarlo, pero no funcionaba. Seguí pensando que debía ser por culpa mía. Así que directamente se lo pregunté. No pasa nada, me dijo, según él, no tenía que ver conmigo, pero seguía igual, ausente, distante, como enfadado, así que no me creí que yo no tuviera nada que ver con su enfado.

Nos fuimos para casa, ¿qué más podíamos hacer si no tenía ánimos para charlar ni reír? En el coche seguí nerviosa, dándole vueltas a lo mismo, estaba raro y tenía que ser por algo relacionado conmigo. ¿Y si había dejado de quererme? En el coche, de vuelta a casa, le dije que lo quería con una voz tierna pero él sólo se limitó tocarme la pierna, sin mirarme, sin decir nada. Está claro que algo le ocurría, su actitud era rara, no me dijo que él también me quería, no dijo una sola palabra, absolutamente nada. Está claro que lo que sucedía era grave y tenía que ver conmigo.

Al llegar a casa, mi mente no hacía más que pensar. ¿Y si me había dejado de querer? ¿Y si quería dejarme pero no sabía como decírmelo? Ya no podía aguantar más, así que intentaría hablar con él para que me lo aclarara. Pero llegamos, se tiró en el sofá y prendió la tele. Ni divertido, ni entusiasmado, también con ese aire distante que había tenido toda la tarde, como para que yo me diera cuenta que todo había terminado entre nosotros. Imposible hablar con el así, ¿quien puede hablar con alguien que ni te mira? Me dí por vencida, y le dije que me iría a la cama. Ni se movió, solo levantó la cabeza en señal de haber escuchado, pero nada más.

Más o menos diez minutos después, apagó la tele y vino a la cama. Intenté acercarme, con miedo, porque quizás me rechazaba y, para mi sorpresa, me devolvió las caricias, se acercó a mí y al instante estábamos haciendo el amor, aunque no como otras veces. Se le notaba, no estaba ahí, su mente no estaba ahí, sino en otro sitio. ¿Tendría otra? No podía aguantar más. Cuando acabamos de hacer el amor, reuní un poco de fuerzas para enfrentar la realidad, pero cuando intenté hablarle, se había quedado dormido!!! Empecé a llorar y lloré hasta dormirme. Anoche no sabía que hacer y hoy tampoco.

Estoy casi convencida de que ya no me quiere, debe tener a otra. Esta relación está muerta, es un desastre.

2. Diario de él

Ayer perdió mi equipo de fútbol favorito. Por lo menos tuve sexo.

¿Cuántas veces nuestra mente interpreta lo que ve de la peor manera posible?

¿Cuántas veces, entre decenas de alternativas nos quedamos con la que más daño nos hace? Muchas, la verdad que si entramos en ese espiral de duda y de miedo todos los pensamientos que se nos van ocurriendo son uno peor que el otro.

Y con este miedo, con esta inseguridad y esta interpretación catastrófica de la actitud de nuestra pareja, podemos presionarle, hablarle, intentar que nos digan qué le ocurre, porqué está así, porque ya no nos quiere…. poniendo el foco, nosotras mismas, en los motivos por los que quizás no nos quiere!!! Abrimos la caja de Pandora y luego nos asustamos de lo que hay dentro.

Si notas a tu pareja distante, no siempre será por lo que tu mente está imaginando. Muchas veces, entorno a la crisis de los 40 en hombres casados, hay momentos en los que están pasando por situaciones que no nos cuentan, que no saben explicar, pero no siempre tendrán que ver con nosotras! Dentro de los síntomas de la crisis de los 40 está la depresión, que a su vez, también puede ser una causa de esta crisis masculina. Pero presionarle a hablar, personalizar su estado de ánimo, hacerle preguntas dirigidas a que piense que su problema lo tiene con nosotras no es la idea más inteligente.

Si tu pareja tiene algunos de los síntomas de la crisis de los 40, no intentes convencerlo de que eso es lo que le está ocurriendo. No intentes preguntarle qué has hecho mal, porque abrirás un camino de reproches para el que puedes no estar preparada. Hay otros muchos pasos que puedes dar, pero no esos, que a la larga darán malos resultados. Tu esposo puede creer que tú eres parte de su problema, sin darse cuenta que lo que le ocurre le está pasando ahora mismo a millones de personas en el mundo, hombres y mujeres que en su crisis de la mitad de la vida se plantean qué esperan del futuro, cómo desean que sea su futuro y no se consideran felices con la vida que están viviendo hoy.

Comprender qué le pasa a mi esposo fue uno de los primeros pasos para que ese silencio pudiera ser comprensible. Pero yo ya había abierto la caja de pandora, ya había creído que su estado anímico tenía algo que ver conmigo, ya me había sentido culpable de su malestar y responsable de sacarlo de ahí.

Si no puedes hacerlo sola, si temes que tu relación está en peligro, o si sabes que lo está, cada segundo cuenta. No lo dejes para cuando sea demasiado tarde.

Viki Morandeira

Coach Ontológico

Terapia de Pareja Online