Pensamientos distorsionados y Pareja

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Uno de los puntos que me fue más útil a la hora de comprender la crisis de los 40 de mi esposo fue estudiar sobre las Distorsiones Cognitivas. Jamás se me había ocurrido pensar que la mente puede estar “distorsionada”. Yo veía la realidad desde mi punto de vista, desde mi mente, incluso desde mis propias distorsiones cognitivas, y mi esposo lo hacía desde la suya, desde sus pensamientos, que en algunos puntos también podían estar distorsionados. Antes de esto, solo podía decir, “no entiendo a mi esposo”. Y si yo no cambiaba el enfoque, ¡¡no había forma de entenderlo!!

Nuestra forma de pensar, a veces distorsionada, da lugar a conflictos, mal entendidos, peleas innecesarias. Y esto es algo que te ocurre a ti también, que le ocurre a tu pareja, a todas las mentes del planeta. Hagamos un breve resumen de los 10 tipos de Pensamientos distorsionados y su relación con los conflictos de pareja. En este artículo puedes leer más sobre el tema y tienes un enlace por cada tipo de pensamiento distorsionado. Cuando termines con el artículo de hoy, puedes regresar y seguir ese enlace para profundizar en el tema.

PENSAMIENTOS DISTORSIONADOS Y PAREJA

1.- PERSONALIZACIÓN

Nuestra mente “razona” de manera incorrecta, sacando conclusiones en las que erróneamente, atribuye a otros la responsabilidad sobre algo, o se atribuye a uno mismo el origen de algo. Si uno siente que ha sido el responsable, surge la culpa, la ansiedad. Si considera culpable a otros, produce enojo, presión para que el otro se retracte o solucione lo que ha hecho mal.

Analicemos este punto con ejemplos concretos.

“Yo no puedo darle un hijo a mi pareja, por eso es infeliz”

“Mi esposo está serio, ¿qué le habré hecho para que se enoje conmigo? 

Cuando personalizamos, cuando “decidimos” que la situación ocurre como nosotros la estamos “deduciendo”, nuestros actos son el reflejo de esa deducción, de ese pensamiento irracional, y añadimos otro error, por ejemplo, dejar de dar amor a nuestra pareja, para que se desenamore y se busque otra persona con quien sí pueda tener un hijo. O buscar hablar con la pareja para  intentar adivinar qué hemos hecho mal, o enfadarnos, porque no hemos hecho nada para que tenga esa cara larga, cuando lo que le ocurre no tiene nada que ver con uno, sino con su trabajo, por ejemplo.

Creemos que nuestro razonamiento y nuestras deducciones son ciertas, creemos a nuestra mente, y si hemos personalizado, muchas veces te aseguro que no estarás en lo cierto. No somos el centro del universo del otro.  Y su enfado, por ejemplo, puede tener cientos de razones y ninguna relacionada contigo. Si no sabemos, o no entendemos, preguntemos en lugar de confiar en una deducción que puede ser errónea. 

2.- POLARIZACIÓN

En algunas ocasiones vemos la realidad como dos extremos. O es Negro o es blanco. Nuestra mente interpreta las situaciones, o juzga a las personas, sin término medio, de forma absoluta. Alguien es bueno o es malo. Por lo general, podremos identificar un pensamiento distorsionado de este tipo por el uso de las palabras “todo”, “nada”, “nunca”, “siempre”, “nadie”, “todos”.

Pongamos un ejemplo.

“¡¡Nunca te acuerdas de mi!! Solo piensas en ti.  “

“Siempre me está riñendo”

Cuando evaluamos una situación de forma absoluta, sufrimos en un grado máximo. No olvidemos que el lenguaje es generador de realidades. Si tu pareja utiliza mucho los términos que nos muestran que “polariza”, seguramente está sufriendo y puede que no haya sido capaz de explicarte la magnitud de su sufrimiento. Hay infinidad de grises, pero la forma de ayudarle a entender su distorsión cognitiva no es “negando” lo que dice. Es aprendiendo a comunicarse de una manera nueva. Ayudándole a ver que no es “siempre”, ni tampoco “nunca”. Hablando de momentos concretos. Dándole su parte de razón.

Comprender los pensamientos distorsionados del otro ayuda a comprender sus emociones. Este es uno de los puntos más importantes en el trabajo que hacemos para evitar un divorcio. Poder  comprenderse y mostrarle a la otra persona que hemos comprendido.

Si partimos diciendo, “Tú estás mal, eso no es así”, poco vamos a poder resolver.

3.- ETIQUETACIÓN

“¡Soy una persona tonta! ¿Cómo me dejo hacer algo así?” 

“Es un desordenado, nunca pone las cosas en su lugar”

A menudo, este tipo de pensamiento distorsionado está estrechamente ligado a la sobregeneralización, a juzgar al otro de manera “global” por algunos hechos concretos. Por ejemplo, si alguien llega 3 de 10 veces tarde, calificarlo como impuntual y “colgarle” esa etiqueta.

Cuando nos etiquetamos a nosotros mismos, nos limitamos e impedimos cambiar. Cuando etiquetamos a los demás, juzgándole, los tratamos como si “siempre” fueran esa conducta que hemos etiquetado. Esto, a la larga, genera roces y conflictos en la pareja, porque el otro ser niega a cargar esa etiqueta, que en general, no es una etiqueta positiva, un halago, sino una crítica o juicio negativo sobre su comportamiento.

Mejorar una relación de pareja requiere aprendizaje, comprensión, requiere poder conocerse a uno mismo y comprender sus errores, requiere comprender al otro y entender en qué momento su actitud es consecuencia de lo que yo hago o digo. Requiere mejorar la comunicación asertiva, para poder decir que NO sin miedo a perder el amor del otro, para no sentir que se nos obliga a hacer algo que no queremos hacer. Una relación mejor, se da entre dos personas que mejoran, que aprenden y crecen, que aumentan su inteligencia emocional y que aprenden a escuchar a su mente sin dar por hecho que todo lo que su mente dice o piensa será cierto.

NO creas todo lo que tu mente te dice, tal cual lo dice, porque muchas veces puedes tener un pensamiento distorsionado. NO te tomes al pie de la letra lo que te dice tu pareja, porque sus pensamientos pueden estar distorsionados. NO te defiendas, intenta comprender.

Los 7 pensamientos distorsionados restantes, que podemos analizar en relación a la pareja, y que dan lugar a conflictos son:

4.- SOBREGENERALIZACIÓN

5.- VISIÓN CATASTRÓFICA

6.- FALACIA DE CAMBIO

7.- RAZONAMIENTO EMOCIONAL

8.- LOS DEBERÍA/S

9.- RECOMPENSA DIVINA

10.- INFERENCIA ARBITRARIA

Si quieres comprender a tu pareja, es necesario también comprender la manera en que piensa, y la manera en que reacciona, analizando si su reacción es una consecuencia de la forma en que tú le hablas, le tratas o es consecuencia de las etiquetas que te ha puesto.  Podemos hacerlo. En poco tiempo, profundizando en este y en otros aspectos claves para mejorar una relación, podrás ver cambios y muy buenos resultados. El amor solo no basta. Con el amor simplemente no alcanza para sostener una relación a largo plazo. Somos seres emocionales, complejos, que pasamos por crisis personales, de madurez, y si nuestro deseo es pasar todo esto juntos, es necesario aprender a hacerlo.

Viki Morandeira

Coach Ontológico

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